Lichtenstein, relecturas pop



En línea con lo que este blog ha presentando sobre las lecturas de los artistas o las relecturas del arte contemporáneo, me gustaría presentar a Roy Lichtenstein, uno de los artistas pop más representativos. Lichtenstein (Manhattan, 1923-1997) es, quizá, uno de los que mejor entiende lo que es el pop. Pop no en el sentido de Warhol de entender (o convertir) el arte como un objeto más del mercado popular, sino pop por haber conseguido hacer arte en un lenguaje popular. Lichtenstein conocía muy bien la historia del arte arte, las técnicas antiguas y nuevas, y se dedica a sacarles partido. 

En esta obra, relectura de Madame Cézanne, la obra de Lichtenstein (derecha) vista en solitario podría parecernos un ejercicio pedagógico para explicar cómo se hizo la primera obra. Sin embargo, Lichtenstein "nos está mostrando desde la naturaleza misma de su pintura que su obra es uno de los desarrollos del modo de visión planteado por Cézzane" (Hidalgo, R. "Recorridos y contradicciones a través de la filosofía del arte" Letras de Deusto, 2008, vol. 38. p.239). 

 
La gracia de Lichtenstein  es que así como lo hace con Cézanne, también es capaz de hacerlo con otros muchos. Juega de manera sencilla con el arte, traduce a su propio lenguaje y con ello expande un paso más los límites del arte. 
  




2 comentarios:

Confluencia dijo...

Qué interesantes son estos ejercicios de relectura, tanto los que pones aquí de Lichtenstein como los anteriores de Picasso y Dalí. Por la relectura en sí misma.
Pienso que en parte se debe al afán que tienen todas las generaciones de demostrar que su vocabulario no es arbitrario, que han hecho sus deberes: conocen sus fuentes, las han analizado (y por tanto las han valorado), las han comprendido, y por eso están en situación de reinterpretarlas. Supongo también que realmente ese ha sido su camino de aprendizaje, que unos empezaron a mancharse las manos con pintura queriendo ser como los otros. Pero al mismo tiempo es inevitable que cada generación hable con su lenguaje. Y precisamente en las reinterpretaciones es donde mejor se puede valorar cuánto hay de tradición y de expresión aprendida, y cuánto de novedad.

Raquel Cascales dijo...

"Por la relectura en sí misma".

Supongo que no es casualidad que a alguien que elige como pseudónimo "confluencia" aprecie las relecturas y las reinterpretaciones precisamente porque son en ellas donde dos mundos confluyen.

Estoy de acuerdo contigo. Cada generación debe dar sus respuestas, pero no parten de la nada. La novedad sólo puede darse cuando se tiene en cuenta la tradición.

Por otro lado está la cuestión del lenguaje. A veces no se trata de decir algo "nuevo", sino de traducirlo al lenguaje actual. Aquí entrarían las cuestiones hermenéutica puesto que se podría preguntar qué cambios se producen en estas conversiones.

Ya siento haber tardado tanto en contestar. Seguiremos!

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