Prólogos


Un prólogo es un mundo; es una clave interpretativa para entender el mundo que tienes delante.

Un prólogo no es un libro de instrucciones, no se trata de hacer el mundo, sino de intentar entenderlo.

Descubrir la función de los prólogos es un descubrimiento que llega tarde o temprano.

No siempre hay prólogo; si no hay prólogo es bueno que haya algún tipo de preparación.

Algunos prólogos te quitan las ganas de seguir leyendo. No siempre hay que leer los prólogos.

Hay que haber leído muchos prólogos para entender la historia sin necesidad de leerlos.

Quizá el mundo sea sólo un prólogo. Más que el prólogo lo que importa es el epílogo.

2 comentarios:

Ununcuadio Uuq dijo...

Yo opto por leer el prólogo como epílogo, si es lo suficientemente bueno puede que vuelva a leer el libro. No quiero que me destripen la historia antes de conocerla, pero ya sabida, me gusta que me la expliquen.
Hay epílogos que sobran: perdona por bajar el nivel, solo dos palabras: Harry Potter.
En cambio, el final de Narnia es espectacular: ahí encontré la única definición de eternidad que me consuela del propio miedo a... lo desconocido xD

Raquel Cascales dijo...

La literalidad mató al gato.

No siempre hubo prólogos. Sólo comenzaron cuando las historias se volvieron complejas y los escritores vieron la necesidad de dar alguna clave interpretativa.
Esta es la ventaja de los libros frente a las personas o no.

Gracias por el comentario!

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