Art Is Life

Después de presentar el programa Quarter System y de mencionar nuestra exposición mi idea era hablar de ella. Hablar, exponer, narrar cómo fue aquello. Me viene a la cabeza la escena en la que se produce el lance patético de La vida de Pi. El protagonista acaba de narrar la gran historia en la que consigue salvarse de un naufragio y sobrevivir en una balsa con un tigre. Pero los que le escuchan no les convence, es más rechazan rotundamente esa historia y reclaman otra. El protagonista vuelve al principio y les complace volviéndola a contar de manera completamente diferente. Me encantó ver de esa manera tan plástica la dificultad (y versatilidad) que tiene contar lo que nos ha ocurrido. 

Supongo que por eso se dice que "una imagen vale más que mil palabras", porque cuando ves, tienes lo visto. De un golpe puedes hacerte cargo. Las palabras conllevan razonamiento y no siempre tenemos la seguridad de que el otro esté entendiendo lo mismo. (A veces, sí, pero sólo con algunas personas). En cualquier caso, no es del todo cierto la expresión de la imagen. Al menos, no en este caso. Si tuviera que mostrar la performance que hicimos el 19 de abril, ¿con qué imagen lo haría? Ni siquiera, las personas que lo presenciaron en vivo podían captar qué significaba aquello que estaban viendo. Ni siquiera nosotros mismos nos hacemos cargo de lo que fue. Un corolario de alumnos-artistas: un músico, un fotógrafo, una bailarina, un escritor, pero ninguno ejecutaba su obra, sino otra distinta, una en común. Una acción de la que todos eran partícipes, incluido el espectador. 

"Lo que estamos celebrando es al mismo tiempo una bufonada y una Misa de requiem". En estas palabras de Hugo Ball se resume toda la acción. En efecto era una despedida, una reflexión de los años en la universidad, de las relaciones establecidas entre la institución y las personas, entre los profesores y los alumnos, entre los alumnos y los libros. Una reflexión en torno a la sociedad del espectáculo, a la presión de los ojos que continuamente observan, un cuestionamiento intrínseco del arte, de los utensilios, de la separación entre arte y vida (Joseph Beuys). 

Fue un retrato lo más fiel posible de nosotros mismos, una muestra de confianza, de cariño, de amistad. Sin embargo, todo esto son palabras. Lo que uno veía era muy poco, por eso si se quedaba con lo meramente visto, corría el peligro de quedarse en la nada, en la bufonada. 

Pero, ¿es arte?, ¿dónde está el límite...? Los límites son arriesgados. Los límites suelen ser difusos casi siempre y sólo se tiene conciencia de ellos una vez se han traspasado. Un juego en el que cada uno decide hasta dónde arriesga la vida.

Puede que los que arriesgan de verdad sean aquellos que podemos denominar artistas. Arriesgar es que se nos vaya la vida en lo que hacemos. Si se trata de arte, se tiene que ir la vida en la obra, tenga ésta el formato que se quiera. Un ejemplo magnifico de ello es Marina Abramovic. El documental The Artist Is Present muestra la retrospectiva que el MoMa dedicó en 2010 a su trayectoria artística. Abramovic ha dedicado su vida a la performance y con la principal obra de la exposición, que consistía en estar presente durante tres meses consecutivos durante todo el tiempo de apertura, para todos aquellos que quisieran compartir silla con ella. Con esta obra consigue emocionar a todos los espectadores y se convierte en una autoridad consagrada del mundo del arte. 

Trailer de Retrato con despedida



Universidad-Universalidad

Exposición Universidad-Universalidad

Raquel Cascales (Elche, 1988) y María Olábarri (Bilbao, 1992) presentaron su primer trabajo como comisarias el viernes 19 de abril.

Universidad-Universalidad fue una reflexión acerca de la universidad como momento de experiencias y desarrollo de capacidades humanas universales: conocimiento, amistad y creatividad a través de una performance con video-instalación que se desarrolló en el patio del emblemático edificio Central de la Universidad de Navarra. Un espacio, un ágora, una relectura del cubo blanco en el que sucede una despedida. Un diálogo entre sujetos con varios niveles de significación: el aprendizaje, la pintura, la literatura, la mitología, la transmisión oral y, en definitiva, una experiencia artística que se torna universal.

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Dentro del taller Quarter System tuvimos la oportunidad de realizar una exposición catártica que mantuvo en vilo a todos los asistentes. Gracias a los espectadores que conformaron la obra, a los artistas que hicieron suyo el proyecto y redefinieron los límites, al Museo de la Universidad de Navarra y a la comisaría Manuela Moscoso por darnos la oportunidad de llevarlo a cabo. 



Al acecho

Volví a comentar El lobo estepario. Fue curioso cómo el diálogo sobre la libertad, no depender de nada y menos de teorías, se convirtió en una reflexión sobre la locura. Uno de los presentes argumentaba que quizá el loco fuera más libre en su cabeza que todos nosotros en sociedad. Sin embargo, -dije- él nunca será consciente de lo libre que es. Conciencia y reflexión, porque sólo desde ahí puedes darte cuenta y objetivar los topes opresores (que quizá nosotros mismos pusimos) y poder tomar distancia. 

Mientras unos consideran mi locura voy viendo, como dijo Allen Ginsberg(1), las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura. Y, de algún modo, se siente cómo acecha, cómo ronda, disfrazada con mil máscaras la imperturbable locura.

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(1) "He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz".

Nos sobran los motivos, Sampedro

Nos sobran los motivos para la indignación. Otro mito (éste, de los últimos en llegar) que se fue recordando a los jóvenes la necesidad de reaccionar. La única nostalgia válida es la que lleva a soñar en un futuro mejor y lucha por ponerlo en práctica. 


Democracia: compromiso y responsabilidad

Tras el grito ¡Indignaos! llegó el de ¡Comprometeos! Stéphane Hessel espoleaba así a los jóvenes europeos a despertar y participar de manera activa en los problemas de su época. La huella que deja tras su muerte en toda una generación es indiscutible, sin embargo, todavía hay mucho camino que recorrer. 

Falta hondura en los análisis de los problemas sociales y en el desarrollo de las democracias, pero, sin duda, esto no se puede llevar a cabo sin un cambio de mentalidad. El cambio debe darse en todos los órdenes: desde el intelectual hasta el social pasando por el político. El cambio político compete a los políticos, pero también a los ciudadanos. Además también exige un mayor compromiso democrático en las estructuras que deberían mediar entre los ciudadanos y los gobernantes. Sin embargo, el cambio debe ser todavía más fuerte en la conciencia individual, en la visión antropológica que tenemos hoy en día del hombre y la sociedad, puesto que implica una disminución del individualismo y un darnos cuenta de la necesidad de ser responsables individualmente de las personas que tenemos alrededor en nuestra sociedad.

Más sobre compromiso democrático y responsabilidad social en Ritmos del siglo XXI.

Somebody To Love

Resucitó, volvió para dar respuesta a todos aquellos que buscaban alguien a quien amar... y, ¿quién no lo busca?



Y como me recuerda una amiga: "Those who danced were thought to be insane by those who could not hear the music" Friedrich Nietzsche.
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