El conocimiento (del) místico


En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡Oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada
.

Perro semihundido (1821-1823).
Goya
Los desayunos, desayunos son, pero con lo poco que son dan para mucho. El de hoy ha sido un homenaje a san Juan de la Cruz (1542-1591) y me ha permitido recordar su influencia en autores españoles como Unamuno o María Zambrano. También me acordé del reto que supone el conocimiento místico ya que éste prescinde de las imágenes, con las que funcionamos normalmente al conceptualizar. 

Se puede prescindir hasta de aquello que parece más necesario, sólo hay que contar con factores que no están a la mano. San Juan de la Cruz, en Subida al Monte Carmelo, menciona que la primera noche oscura es "la privación y la purgación de todos sus apetitos sensuales acerca de todas las cosas exteriores del mundo". 

Hay más noches. Hay tantas noches oscuras como noches. Noches sin luz, pero con ojos. El ojo también ve sin luz. Algunas cosas sólo es posible verlas en la oscuridad, como las estrellas. Visión no sensible. Unión que prescinde de conocimiento y se sirve sólo del amor. Conocimiento que prescinde de teorías, las arroja como maderas al mar. Troncos a los que se agarran tantos intelectuales, pero que no sirven para mantenerse a flote. Amor que prescinde de sí mismo, que se hunde, para amar. 

2 comentarios:

Ununcuadio Uuq dijo...

No tiene mucho que ver, pero las alusiones a la noche me han recordado un poema de José Luis Tejada sobre 'las criaturas de la noche': precioso.

Raquel dijo...

Thanks por la referencia. La buscaré!

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs