Reflexiones literarias y otros mitos

Leer un libro no es eliminar un título de una lista de "cosas pendientes". Tampoco la cultura de una persona se mide por los libros que ha leído, sino por cómo los ha leído y ha dejado poso. Han posado, reposado y han pasado a formar parte de tu vida. Y para seguir viviendo uno siente la necesidad de leerlos “diez, veinte o treinta veces a lo largo de su vida” como dice Lewis en La experiencia de leer.

Leer con el único fin de releer. Esribir como el único medio de reescribir la(s) historia(s) como presenta Borges en su cuento Pierre Mernard, autor del Quijote. No somos traductores, somos creadores, como defienden algunos (posmodernos contemporáneos y, en el mejor de los casos, amigos.)


¿Puede la literatura hacernos mejores? El escritor, al escribir, intenta poner el conocimiento que tiene del hombre y eso es lo que el lector encuentra. Es decir, lo que encuentra es a sí mismo, se hace transparente para sí. Leer es una oportunidad para conocer(se) que, normalmente, desperdiciamos.

España se encuentra en el quinto puesto mundial de edición de libros, pero el último de Europa en hábitos de lectura. En una cultura en las que los hábitos de lectura son bajos es un país fácilmente manipulable.  La cultura, la cultura, ese gran mito nacional. El nivel de lectura de un pueblo dice mucho de su capacidad de crítica y de creatividad. Por eso se trata no sólo de leer, sino de pensar lo leído. De llegar a dejarse herir por lo vivido, de como diría Alejandro Llano, convertirse en letraheridos.

No hay comentarios:

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs