Reflexiones literarias y otros mitos

Leer un libro no es eliminar un título de una lista de "cosas pendientes". Tampoco la cultura de una persona se mide por los libros que ha leído, sino por cómo los ha leído y ha dejado poso. Han posado, reposado y han pasado a formar parte de tu vida. Y para seguir viviendo uno siente la necesidad de leerlos “diez, veinte o treinta veces a lo largo de su vida” como dice Lewis en La experiencia de leer.

Leer con el único fin de releer. Esribir como el único medio de reescribir la(s) historia(s) como presenta Borges en su cuento Pierre Mernard, autor del Quijote. No somos traductores, somos creadores, como defienden algunos (posmodernos contemporáneos y, en el mejor de los casos, amigos.)


¿Puede la literatura hacernos mejores? El escritor, al escribir, intenta poner el conocimiento que tiene del hombre y eso es lo que el lector encuentra. Es decir, lo que encuentra es a sí mismo, se hace transparente para sí. Leer es una oportunidad para conocer(se) que, normalmente, desperdiciamos.

España se encuentra en el quinto puesto mundial de edición de libros, pero el último de Europa en hábitos de lectura. En una cultura en las que los hábitos de lectura son bajos es un país fácilmente manipulable.  La cultura, la cultura, ese gran mito nacional. El nivel de lectura de un pueblo dice mucho de su capacidad de crítica y de creatividad. Por eso se trata no sólo de leer, sino de pensar lo leído. De llegar a dejarse herir por lo vivido, de como diría Alejandro Llano, convertirse en letraheridos.

Études-Tableaux: de Kandinsky a Rajmáninov


Études-tableaux, mi último gran descubrimiento gracias al programa de radio clásica Viaje a Ítaca. Unión de música y pintura. Ensayo musical del color, búsqueda cromática del sonido. Podíamos estar refiriéndonos a la abstracción lírica de Kandinsky (1866-1944), a la búsqueda del lenguaje del color que lleva a cabo en  De lo espiritual en el arte y a nadie le extrañaría. 

Sin embargo, la referencia es el músico (y también ruso) Serguéi Rajmáninov (1873-1944). La obra de este compositor es muy amplia, pero resalto aquí sus originales cuadros pianísticos. Como cualquier estudio buscan resolver un problema técnico, pero además examinan cómo a un estado anímico concreto le corresponde una determinada textura sonora del amplio abanico del piano. Es en ese momento cuando las piezas pianísticas se convierten en cuadros. Cuadros abstractos en el que se deja libertad al oyente para imaginar. Cuadros abstractos que recuerdan al estilo de Rothko (1903-1970) por ese examen de gamas, colores y texturas.


Infidelidades


Lo que uno ve y vive es por definición fragmentario y sesgado, y la simple ordenación de los vocablos y frases que uno emplea en la relación de ese "algo" es ya una infidelidad. La narración no admite la simultaneidad, por mucho que algunos autores hayan buscado o inventado técnicas, a buen seguro ingeniosas, que produzcan o reproduzcan ese efecto.

Asistimos a los sucesos desde nuestra subjetividad desde un solo punto de vista y, hasta cierto punto, lo vemos todo como si, ante una escultura, sólo fuéramos capaces de contemplar su parte frontal, o bien la posterior, o uno u otro de sus perfiles, pero estuviéramos incapacitados para dar la vuelta en torno a ella y admirarla desde todos los ángulos, como fue concebida y ejecutada. Vemos la realidad como si, en vez de tener volumen, dimensiones y relieve, fuera siempre una pintura plana, y así parece que estemos obligados a contarla.

Algo así también pasa cuando queremos hablar de democracia.


Ella, la belleza

Quise pintar la naturaleza
Y la encontré a ella
Jugando como una chiquilla
Durmiendo como una diosa
Amando como una humana.

Y yo que intentaba no pensarla,
Vino a acostarse en mis ojos.
Era Afrodita en su concha,
Era Europa en su rapto,
Era Atenea en su lucha.

Y yo tan vil humano,
Con tanto mito entre mis manos,
Con tan corta eternidad,
Quise atraparla en mis sueños,
Para tener con quien soñar.


Espacios para la vida

La arquitectura está obligada a dar un telón de fondo para la vida urbana. La ciudad es más que la suma de edificios. Construimos templos a la razón. Frenesí urbano al que le falta el espacio. Se sigue soñando con el futurismo que Fritz Lang plasmó de manera magistral Metrópolis, 1926. Pero después de la II Guerra Mundial el concepto de progreso es un concepto vacío. 

Hoy ciudades en manchas de aceite. Diseminadas. Individualizadas. Los arquitectos se debaten entre la ciudad compacta y la ciudad difusa. Se asustan frente a El show de Truman porque se finge que es un escenario un pueblo que en realidad existe. Vivimos en Disneyland.

"¿En qué medida el construir pertenece al habitar?" se pregunta Heidegger en el ensayo Construir, habitar, pensar en el año 1951.

¿Cómo representa el arte la violencia?



España, aparta de mí ese cáliz. Vallejo dice lo que Goya muestra en Los fusilamientos del 3 de mayo. Se muestra más el morir que el matar. "Padre polvo, sandalia del paria... Padre polvo, que vas al futuro". No está el dolor en sufrir en silencio, sino en sufrir el silencio. El desastre está del lado del olvido. ¿Cómo puedo hacer para no olvidar? ¿A dónde me llevará mi continuo acto de fe en la humanidad? 

A veces hay que poner de manifiesto que la memoria no es el mejor aliado de la historia. Leamos Noticias del imperio de Fernando del Paso y enamorémonos de Carlota la loca, que con sus delirios perfora la historia. La literatura tiene el poder de romper con la linealidad. Santo sacrificio de la locura. El mito del ayer somos nosotros.

Autonovelación. Me narro mis batallas y hallo el tamaño de mi esperanza. Me encuentro leyendo a Borges. Ficciones. Me olvido escuchando a Mesanza. Me olvido porque me sueño poeta. Todos los presentes querrían robarles sus palabras, porque no saben el sufrir y el dolor que encierran. Le miran mientras lee. Nunca he visto nada tan impúdico. Vistámonos con la piel de lo intangible. ¿Tantos versos para una sola frase, tantas luchas para una sola vida? A mí me daban dos.

Otro modo de mirar


Tarkovsky trabajando en su obra maestra "Sacrificio"

Otro modo de mirar, aprender a mirar, aprender a dejarnos enseñar. Dejarnos enseñar como lo hace el cine. La mirada del cine que recoge Tarkovsky en Esculpir el tiempo. El cine fija el tiempo, lo atrapa, nos atrapa. Este director ruso en cada una de sus películas nos enseña a contemplar, a quedarnos suspendidos en la contemplación de la imagen a la que se le ha extraído el tiempo. El cine todavía escribe en pergamino, busca su lugar en el mundo del decir y mientras busca, de vez en cuando, hay profetas que revelan con sus imágenes. Tarkovsky es uno de ellos. Lo importante no son los diálogos, ni el papel de los personajes, ni el color ya que pueden variar a lo largo de la película. ¿Qué es lo importante, entonces? El estudio de la imagen, de la mirada, del arte y del tiempo que trapasan el cine. Recomiendo especialmente Sacrificio.

Escena de "La infancia de Iván"
“¿Para qué existe el arte? ¿A quién le hace falta? En cualquier caso, para mí no hay duda de que el objetivo de cualquier arte que no quiera ser consumido como una mercancía consiste en explicar por sí mismo y a su entorno el sentido de la vida y de la existencia humana. Es decir: explicarle al hombre cuál es el motivo y el objetivo de su existencia en nuestro planeta. O quizá no explicárselo, sino tan sólo enfrentarlo a este interrogante.” Tarkovsky.

Pensar de otro modo, otro modo que ser

El blog vuelve a ser lo fue en su inicio, sin contadores, ni seguidores, sin tener en cuenta nada más que la letra. "Menos literatura, pero más atención a la letra. Menos filosofía pero más consideración al pensar", afirma Heidegger en Carta sobre el humanismo. Pensar de otro modo, de otro modo que ser, decir de otro modo que ser, continúa Levinás en no sé qué obra puesto que solo conozco El tiempo y el otro.

Lo que más nos separa de los demás es que vivimos en tiempos diferentes, con diferente tiempo... en conclusión, no tenemos tiempo, tiempo para lo importante, para las demás personas.
El otro día me preguntaban para qué servía la filosofía. Pregúntate para qué sirve la vida, no para qué sirve la filosofía. Hazte preguntas importantes. Vive una vida auténtica. Sal al mundo, príngate, vive un drama como el de los Seis personajes en busca de autor de Pirandello y vuelve deseando ser El guardián entre el centeno que impide que los niños caigan al vacío, al vacío de una vida adulta inauténtica.
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