La locura de lo cotidiano

Los modernos tenían miedo del sueño frente a la vigilia. Los posmodernos, borachos de razón, temen con todavía más horror a la locura. Pero, ¿qué es la locura?, ¿escuchar a los pájaros cantar en griego?, ¿no encontrar otra salida a la desesperación más que el suicidio? Puede que el suicidio no sea la locura, pero sí una consecuencia directa. Como puede que esta entrada no sea más que una consecuencia indirecta de Las Horas. (Pero Dios está ahí, debajo sosteniéndolo todo, en medio, para que lo encuentres, detrás, esperando a que le busquen).

Es difícil encontrar respuestas cuando no se tienen preguntas. Esto ha comentado alguien aludiendo a la falta de inteligencia de los oyentes o incitándoles a despertarse, pero claramente sin entender una postura tan pasiva. Hay gente que es mas bien paradita, otra simplemente tímida y, algunas, claramente insípidas. Eso sí que me da miedo, volverme claramente insípida, insensible, irrisoria. Hace poco leí que el conformismo es un suicidio cotidiano. La vida, la vida! Ah, de la vida, que pasa y ¿qué pasa?

Dejo a Woolf y comienzo a leer Principios de filosofía del derecho de Hegel, a estudiar a Habermas, a ver en el telediario que quizá vendamos nuestra deuda económica a China (de esta forma las prohibiciones del gobierno, al menos estarían legitimadas por una dictadura a las claras), a preguntarme porqué hay gente que se aburre tanto que abre un blog para comentar vidas ajenas. La cosa no mejora, qué le vamos a hacer.

2 comentarios:

sylvia dijo...

Raquel te veo algo escéptica, y poco optimista...no me extraña!!pero ánimo!pon el video de Fred Astair de mi blog y DISFRUTARÁS!!!

Raquel dijo...

Gracias, Sylvia.

Me animó mucho ver el vídeo, te lo digo en serio.

¡A seguir disfrutando!

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs