Filosofía del presente


No quiero hacer un examen del año pasado, ni un listado de lo que me depara el futuro. Principalmente porque tiendo a olvidar todo lo que me ocurre y porque hoy  por hoy me agobia pensar más allá de cuatro meses. Lo cual me ancla vitalmente al presente. No hay nada que me interese más que el presente y eso hace que lo disfrute de una manera encantadora.

Tengo una ganas locas de comerme el mundo y, al mismo tiempo, de no moverme del sofá. La gente me pregunta por un gran futuro que no tiene porqué llegar. Mientras yo me deleito de la manera más sublime con la segunda temporada de Lost, estrenando el libro que me han traído los Reyes Magos: "Los Simpsons y la filosofía" y viendo nacer la noche. Me hecho adicta al atardecer. Y como no tengo cerca el mar, desde mi ventana veo morir el sol tras las montañas e incendiarse el cielo, para un minuto después sentir que el mundo sigue en pie. Solo interesa el presente. Solo me interesa llorar por cosas que valgan la pena y reír de lo más absurdo de la vida que es la vida misma.

2 comentarios:

Pedro Jesús Teruel dijo...

Raquel, enhorabuena por este "carpe diem" remasterizado a tu estilo. Te deseo lo mejor para el 2011: ¡buena zambullida filosófica!

Raquel dijo...

Gracias Pedro,

Da gusto empezar el año con estos comentarios tan animantes.

¡Buen año a ti también!

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