Cerca del abismo

¿Quién soy?, ¿quién quiero ser?; ¿Qué quiero hacer?, ¿qué hago?
¿Por qué hago lo que hago? ¿Por qué escribo?, ¿por qué escribes?, ¿por qué escribir?

Escribimos para leernos y para ser leídos, para emborracharnos de nosotros mismos. Leemos para entendernos y para justificarnos, para olvidar que fuimos nosotros los que lo hicimos.

¿Por qué filosofía?, ¿por qué no?, ¿por qué siempre hay un porqué?
¿Para qué preguntarse?, ¿para qué pensar?, ¿para qué el para qué?

La filosofía no tuvo un principio, nadie la inventó, el "conócete a ti mismo" siempre existió. Solo sé que no sé nada. Nunca hubo mejor silencio. Paradojas filosóficas, callejones sin salida.

¿Por qué creo?, ¿por qué creo lo que creo?, ¿por qué creo que es verdad?
¿Qué es la verdad?

Mira el abismo frente al que te encuentras.
Dime qué ves sino tu rostro. Tu rostro mañana, fiebre y lanza.
Reflejo de ti mismo en cada quién.
¿Caminas hacia dónde? No puedes retroceder.
No quiero retroceder, pero delante no hay nada, no hay nadie.
Lo  único real que existe es el ahora. Ahora eterno que pasa a cada instante.

6 comentarios:

iarmesto dijo...

Y de pronto,el fin del abismo, y el abismo nunca existió.

Marcela Duque dijo...

¿Crisis de fin de carrera?

D.T.R dijo...

Hola... hermosa entrada... creo que logras mostrar de manera poética el carrusel de cuestiones existenciales que nos agobian permanentemente. Saludes desde Medellín, Colombia.

Raquel dijo...

Armesto, gracias por tu comentario y por acompañarme en el abismo.

Raquel dijo...

Marcel, ¿toda crisis es porque algo se acaba?

...

Sí, fin de carrera.

Raquel dijo...

D.T.R

Me alegra saber que las crisis existenciales son universales.

Saludos a Medellín!

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