Me quedo con...

Como dice el villancico: la Nochebuena se viene, pum, pum, pum, la Nochebuena se va y nosotros nos iremos, pum, pum, pum... 

Me quedo con los minúsculos detalles de familia: un corte en el dedo índice al rallar tomate y que me tomé como ligero tentempié y, lo mejor, la mirada de mi madre que se sorprende de que, a pesar de estar acabando la carrera, siga siendo tan torpe. Me quedo con haber cocinado con mi hermano unas cuantas porquerías, con las conversaciones con mi padre... una familia es donde puedes cometer muchos errores, pero se arreglan simplemente con pedir perdón.


Me quedo con las dosis de realidad diarias: los relatos de las personas con las que he estado, a las que quiero, o con las que simplemente he trabado una fugaz relación en el metro o en el autobús. Historias dignas de ser contadas y que yo no sabría contar: que les habían echado de su casa, que la droga había acabado con uno de sus hijos, que el otro día casi mueren en un accidente,  que el trabajo no sale, que a los veintidós años quería sacarse el graduado, que dos de sus hermanos estaban en la cárcel por tráfico de drogas, que se había enamorado... Lo más importante son las personas.

Me quedo con sus historias, recuerdos personales que van y vienen, realidades que permanecen.

Oferta cultural


Me encantaría estar hoy en Barcelona o en Madrid para pasarme por Caixa Forum y ver algunas de sus exposiciones: "La solitude organisative" de Miquel Barceló, "El circo de las ilusiones" de Federico Fellini, "Dalí, Lorca y la Residencia de Estudiantes" o "Humano, demasiado humano" (exposición arte contemporáneo años 50 y 60). Como no voy a pasar por ninguna de las dos ciudades os dejo algunas fotografías por si alguno se anima. 

Si lo hacéis, no dejéis de contármelo. Por aquí tampoco falta el arte: un dulce concierto navideño de unos párvulos que no superan los cinco años llega a mi ventana. El día es hermosamente gris, quizá fuera porque la luna volvió a brillar tanto anoche que el sol se ha tomado un día libre. No importa, el mar sigue estando cerca. La vida, incluso con frío, es maravillosa.

Ilusiones

No sabes cómo está el mar,
cuántos azules he podido encontrar.
No sabes cómo está la luna,
ninguna luz la puede igualar.
No sabes cómo está el mundo por aquí abajo,
loco de atar.

Yo mientras juego al ajedrez, muevo mis fichas,
la reina sigue en pie.
Sudokus mentales
todavía por hacer.
Sigo tirando los dados hasta que me salga seis.

Volverán las oscuras ilusiones en mis oídos historias a contar,
y, otra vez, con sus cartas encima de la mesa jugarán.

Siete bellas vidas

Las propiedades de la belleza en Santo Tomás, las propiedades del juicio estético kantiano, El nacimiento de la teoría del arte en Lessing y el Laocoonte, Teoría y práctica de las vanguardias históricas... Deleitémonos mientras podamos en llevar una vida estética. Lo más sublime que puede hacer el hombre es buscar la belleza por la belleza misma. Creo que me voy a dedicar a esto durante estas vacaciones. Y a pensar, a pensar en temas que ya tengo pensados, que incluso ya creía olvidados, pero que siguen mordiendo por dentro.

Siete horas, siete cervezas... siete vidas tiene un gato.
¿Y nosotros cuántas tenemos?
¿Cuántas nos quedan?

Sólo al final de la partida sabremos si hemos ganado.
¿Ganado el qué?
No preguntes,
Sigamos jugando.

La vida es bella.

William Congdon

Por lo que nos queda por pasar!

Controladores descontrolados, estados de alarma más alarmantes de lo que parece, filtraciones estatales que ponen en riesgo la paz internacional, el crak económico más preocupante desde el '29... y yo de exámenes!

Llevo cuatro: Literatura universal, Cuestiones de Teología Dogmática, Corrientes actuales de la Filosofía y Filosofía de la Ciencia. He aprendido mucho con todos y, en algún momento, me gustaría contar algo más sobre ello. Me queda Teodicea, Estética y Teoría de las Artes. ¡A por todas! De momento dejo una foto y un poema que lo resume todo:

Al Dios desconocido

Una vez más, anclado en el presente
Y lanzando mis miradas al futuro,
Vuelvo, en soledad, a elevar mis manos
Hacia Ti, a quien me acojo,
A quien solemnemente he dedicado
Altares en el corazón, en lo más hondo
De él, para que en todo tiempo
Tu voz vuelva a llamarme.

Sobre ellos arde,
Profundamente inscrita, esta palabra
AL DIOS DESCONOCIDO.

Soy tuyo, aunque el mal, hasta este momento
Haya venido atenazando mi espíritu;
Soy tuyo... y los lazos percibo
Que en lucha tiran de mí hacia arriba,
Y, aunque quisiera huir,
Me fuerzan a servirte.

¡Quiero conocerte, desconocido!
Que tocas en lo profundo de mi alma,
Que cual tormenta recorres mi vida.
Inconcebible, Tu afín a mí;
Quiero conocerte y...
Siempre servirte.

Autor: Nietzsche

I want you

¿Hay películas buenas y películas malas? Al menos todas nos dicen algo. Nos dicen, por ejemplo, cómo está la sociedad, el colectivo común, hoy. Quizá esto pueda verse más que en ningún otro en el género bélico. Hemos dejado atrás una retaíla de películas que nos mostraban una visión idílica del ejército (norteaméricano) en su mayoría: Pearl Habor, Salvar al soldado Ryan, Cuando éramos soldados, etc... dejémoslo ahí para no remontarnos muy lejos.

Sin embargo, las últimas dos películas bélicas que he visto representaban una visión para nada común dentro del cine y con fuerte crítica al ejército. La primera fue la (polémicamente) oscarizada En tierra hostil: soldados desquiciados que lo único que buscan es la pura adrenalina. El ejército es un medio para encauzar sus ansias, pero nada más. Personajes planos y algunos planos interesante, tampoco nada más.

La segunda  fue Green Zone. Esta película muestra la invasión del ejército americano en Bagdag y su intensa e infructuosa búsqueda de armas de destrucción masiva. Muestra el empecinamiento por encontrarlas ya que eran lo que justificaba su presencia en aquella zona. Critica duramente el imperialismo y el expansionimo político, lo ilusoriamente risible que resulta querer implantar una democracia moderna en una sociedad que cronológicamente se sitúa antes de la Revolución francesa. Puede que solo sea un mea culpa hecho película por los abusos cometidos y un intento de mostrar que hubo americanos que intentaron arreglar las cosas.

Quizá no sea una gran película, pero me resulta interesante darse cuenta de estos cambios. Si queréis ver una pieza extraordinaria os recomiendo vivísamente: All about Eve o Eva al desnudo. Una obra maestra con la que se disfruta tanto por la intriga, como por la interpretación, los planos, el vestuario... y, sobre todo, los actores: Bette Davis, Anne Baxter, Gary Merrill, George Sanders, Hugh Marlowe, Celeste Holm y Thelma Ritter. E incluso puede encontrarse una de las primeras apariciones importantes de Marilyn Monroe.


Angustia existencial


Pronto se acercan los exámenes. Cada vez me voy adentrando más en el pensamiento de Heidegger, en las problemáticas de Ser y Tiempo y la angustia (de la que él habla) cada vez es mayor. Quizá también tiene que ver que hace poco me terminé La muerte de Ivan Illich, que no es la alegría de la huerta precisamente. Sin embargo, no todo puede reducirse a eso. No quiero parecer pesimista: máxima vital: "La vida es maravillosa".

La semana pasada fue de lo más movida: escuché a Yago de la Cierva, director y portavoz de la Jornada Mundial de la Juventud. Se destacó que la JMJ "será muy nocturna, con muchas actividades por la noche", es decir, muy española. También fui a la presentación de la segunda parte de las memorias de Alejandro Llano: Segunda navegación. Tanto la presentación que hizo como el libro, que ya me he empezado, comienzan con la muerte. No digo más.

No puedo dejar de mencionar la conferencia del viernes con el eurodiputado Mayor Oreja. ¿Qué me pareció? Me encantó el sentimiento de estar tanto jóvenes interesados en un tema político. Él es político, fue como político y habló como político. Vamos que además de ser políticamente correcto nos echó un mitin aprovechando la ocasión. Lo más interesante fue cuando expuso claramente los trejemanejes que se andan el Gobierno y ETA. Muy fuerte y muy duro. ETA se aprovecharía de la debilidad de España para pactar con un gobierno que no quiere irse sin el triunfo de haber acabado con el terrorismo, el problema es que el camino de los pactos no lleva a ninguna solución.

Y entre tanto y tanto, algo de filosofía. En esta semana estuve en la sesión que impartió Gabriel Zanotti. Este profesor argentino ha abierto un nuevo ciclo en Filosofía joven: un apartado de entrevistas. La experiencia fue genial, de esas cosas que quedan para siempre, que libran, efectivamente de la angustia.

¿La belleza salvará al mundo?

Hace tiempo que quiero escribir sobre la visita de Benedicto XVI a España. Lo hice, a su manera, en Filosofía joven, pero me quedé con ganas de más. Y lo fui dejando. Sin embargo, parece que el Papa no deja de ser noticia. Pero, en contra de lo que pudiera parecer el Papa es noticia siempre. Ahora por una mala traducción de una respuesta en una entrevista de Peter Seewald que ha abierto de nuevo el debate acerca de si la Iglesia acepta o no los preservativos. La entrevista original estaba en alemán y Benedicto XVI hablaba de “männliche Prostituierte“, es decir “prostituto“. La traducción inglesa ha sido buena: “male prostitute” (hombre prostituto). Pero en español, italiano y francés ha aparecido traducido como “prostituta“. El error de traducción está analizado aquí. El lío viene por la siguiente respuesta:

Puede haber casos justificados singulares, por ejemplo, cuando una prostituta utiliza un preservativo, y éste puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad para desarrollar de nuevo la conciencia sobre el hecho de que no todo está permitido y de que no se puede hacer todo lo que se quiere. Sin embargo, este no es el verdadero modo para vencer la infección del VIH. Es verdaderamente necesaria una humanización de la sexualidad.
Lo cierto es que no me sorprende que haya salido esta polémica. Primero porque alguna tenía que salir. Segundo porque parece que "se demandan" declaraciones de este tipo. Sin embargo, creo que esa reclamación es no haber entendido el porqué la Iglesia no acepta el uso de preservativos. No es una cuestión de modernización, sino que hay que ir más al fondo donde las cosas no cambian:

La Iglesia apostará siempre por una defensa incondicional de la vida, vida que nace en el seno del matrimonio, es decir, entre un hombre y una mujer. Defensa incondicional de la vida, repito. Esto es: sin ningún tipo de barreras, ni políticas, ni plásticas, ni egoístas. Puedo entender perfectísimamente que alguien no acepte, no esté de acuerdo con esta manera de ver las relaciones matrimoniales, ni sexuales. Eso es una cosa y otra presionar (aunque solo sea mediáticamente) a la Iglesia para que modifique lo inmodificable.


Y ya que estoy aquí y enfrascada en estos temas quisiera traer unas palabras de la homilía que pronunció en la Consagración de la Sagrada Familia que me conmocionaron y a las que todavía sigo dándoles vueltas (y que, por supuesto, vienen a ratificar lo expuesto anteriormente) :
En este recinto, Gaudí quiso unir la inspiración que le llegaba de los tres grandes libros en los que se alimentaba como hombre, como creyente y como arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia. Así unió la realidad del mundo y la historia de la salvación, tal como nos es narrada en la Biblia y actualizada en la Liturgia. Introdujo piedras, árboles y vida humana dentro del templo, para que toda la creación convergiera en la alabanza divina, pero al mismo tiempo sacó los retablos afuera, para poner ante los hombres el misterio de Dios revelado en el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. De este modo, colaboró genialmente a la edificación de la conciencia humana anclada en el mundo, abierta a Dios, iluminada y santificada por Cristo. E hizo algo que es una de las tareas más importantes hoy: superar la escisión entre conciencia humana y conciencia cristiana, entre existencia en este mundo temporal y apertura a una vida eterna, entre belleza de las cosas y Dios como Belleza. Esto lo realizó Antoni Gaudí no con palabras sino con piedras, trazos, planos y cumbres. Y es que la belleza es la gran necesidad del hombre; es la raíz de la que brota el tronco de nuestra paz y los frutos de nuestra esperanza. La belleza es también reveladora de Dios porque, como Él, la obra bella es pura gratuidad, invita a la libertad y arranca del egoísmo.

¿La belleza salvará al mundo? Título de la pregunta de Filosofía joven... ¿Salvarlo de qué? Respondían algunos. Y ambas cosas me dieron que pensar. Toda salvación es escatológica, pero antes de que eso llegue ¿de qué ser salvados? La belleza nos muestra que hay algo que trasciende la pura materialidad, nos abre el espíritu, nos hace superarnos, nos hace más libres, nos hace, por tanto, poder darnos... en este sentido nos salvaría de nuestro egoísmo, de nuestras cortas miras, del materialismo, del nihilismo, de la desesperanza, ¿de nosotros mismos?

Humano, demasiado humano

Como dice una amiga, este es mi año de los clubs. Sí, he montado un club: "Los que necesitan una cerveza los viernes (pero se la toman los domingos)". Sí, así se llama... uno tiene necesidades cuando quiere y las satisface cuando puede. También he estado yendo a un club de pensamiento crítico, por darle un nombre rimbombante, pero que acorta explicaciones y ahora asisto a un club de cine y literatura. En todos he hecho cosas muy interesantes que quiero compartir y que se van acumulando en mi bandeja de borradores mental.

Hoy sólo recomendar (si esta palabra sigue queriendo decir algo) varias películas que he visto en ellos:

1. El cielo sobre Berlín. Un film magnífico, realizado con gran maestría. Dulzura y sencillez. Contraposición de la vida de unos ángeles que se aburren de saberlo todo y desean "sentir" como lo hacen los hombres. Vale la pena conseguir el poema que sirve de hilo conductor. Destaco varias escenas: la recopilación de pequeños placeres humanos que le hace el ángel protagonista a su compañero, el primer cambio desconcertante de color que se da en la película y que se podía haber aprovechado mucho más y la confesión que le hace Colombo a nuestro ángel. (Sí, Colombo el detective, que tiene un papel muy simpático). La última escena peca de sentimental, pero dejémoslo en que eran cosas de los 90. Un último detalle: la película está rodada en el 87, por lo que se puede apreciar como telón de fondo al Muro de Berlín.

2. Blade Runner. Una película que muestra al hombre en blanco y negro. Muestra, como la anterior, que lo que nos hace más humanos son los sentimientos, de que carecen los replicantes. Carecen de sentimientos, en principio, porque luego son capaces de aprenderlos y desarrollarlos. ¿Y hacerse humanos? Bueno, desde luego, se abren muchas preguntas de este tipo, pero me parece que lo importante es disfrutar de la película. A mí me encanta Rachel, no lo puedo negar. Por último, hay mucha disputa con el final puesto que hay unos cuantos: final dramático o final feliz. Más que a gusto del director, a gusto del espectador.

Mañana veré La leyenda del santo bebedor. Será mi homenaje particular a Berlanga. Además acabo de leer el cuento de Joseph Roth que la inspira y tengo muchas ganas, me ha encantado. Ya os contaré.

Tendencias fashion-filosóficas

Los blogs son todo un mundo y, por tanto, hay modas. Ahora resulta que triunfan los blogs de tendencias: aquellos que dicen a otros lo que debería gustarles para estar a la última. Tomando esta postura puede que te llamen un día del New York Times o del País (o del Diario de Navarra, todo depende de dónde estés) pidiéndote que trabajes para ellos (como ya ha pasado) puesto que eres más leída que cualquier periodista suyo. Esto se da, se está dando, es lo último en tendencias.

Por supuesto yo también me he dejado arrastrar por esta corriente, por lo que a partir de ahora este blog se va a convertir en un escaparate de lo que se lleva en filosofía. Ya no se trata de pensar a la antigua y plantearse las cosas como ha sido siempre. Eso sería demasiado "escolástico" (es decir, totalmente out). Se trata más bien de tener unas cuantas respuestas aparentemente inteligentes que puedan ser utilizadas en todo momento. Por ejemplo: "Eso no está del todo claro, la ciencia todavía no lo ha comprobado", "Bueno, eso es tu opinión y todas las opiniones son muy respetables"... en fin Filosofía del eufemismo, confianza ciega en la ciencia para el invierno y una prenda más ligera para el verano, relativismo (totalmente in).

El blog tratará de ofrecer semanalmente sugerencias sobre películas lineales y superficiales y lecturas de autoayuda con máximas en cada página y que luego quedan muy bien en el estado de Facebook.  Es muy importante conocer las últimas noticias para poder lamentarte en twitter sobre la pérdida de Obama en el Congreso mientras ves "España pregunta, Belén responde"...


¿Funcionan las tendencias en filosofía? Hace poco vi "The funny face", aunque es no es una de las mejores películas de Audrey Hepburn me parece que puede verse muy bien cómo funciona el fenómeno de las corrientes de moda en cuanto a pensamiento se refiere (en el caso de la película: el enfaticalismo). La película muestra una caricatura de las "nuevas filosofías" y de las tonterías que se pueden llegar a decir cuando se siguen. Tonterías las justas. 

100 años de versos

Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Miguel Hernández. ¿Qué decir? Diré que le tengo gran cariño por haber nacido en la gran ciudad de Elche, muy cerca de su tierra, Orihuela; por haber crecido escuchando a mi madre cantar a Serrat, por haber seguido sus pasos por la senda del poeta. Diría muchas más cosas, pero quiero que sólo su poesía hable, porque todavía tiene mucho que decir (aunque no siempre sea lo que quieren otros que diga).

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

El hombre acecha, (1938-39)

Flash, Foto: Filosofía

Hoy, foto de la orla. Tres "flashes" y quédate con una. En diez minutos nos habíamos hecho la foto la clase entera. Después, un café con seis amigos. Una hora comentando cuatro años clases, cientos de recuerdos y miles de risas. Todo cabe en una servilleta manchada del Faustino, la cafetería de la Facultad. El texto de Estética puede esperar al miércoles.

Comentarios para cada asignatura, reverencias a cada profesor.
Conclusiones pocas, las de hoy: no poner etiquetas y tener respeto, sobre todo, por aquello que no entiendes. No hay que ceder en las locuras.

En primero la filosofía son historias, en segundo son preguntas, en tercero son problemas, en cuarto son poemas, como los de Nietzsche:

Hombre, ¿no escuchas con atento oído
Lo que te dice la profunda noche?
Me desperté de mí profundo sueño...
El mundo es muy profundo, más profundo
De lo que te parece al ser de día.
Profundo es su dolor. Oh, la alegría
Es más profunda aún que todo duelo.
¡Pasa!, dice el dolor; mas la alegría
Siente el ansia inmortal de una profunda
Eternidad y aspira a ser eterna.

Vivere est ridere

En España vivimos el séptimo cambio de Gobierno, ¿qué es lo más comentado?Que se ha roto la parida y que el Ministerio de Igualdad (por fin) desaparece. No haré más comentarios deprimentes. Hay que tomarse los cambio con optimismo. Por eso es de agradecer que algunos se dediquen especialmente a hacer reir. Como es el caso de los políticos:

Por otro lado, se acaba de estrenar la película sobre el creador de Facebook la Red social en la que no queda muy bien parado. Además ha sido el tema de esta semana en Filosofía joven donde podéis encontrar una interesante discusión acerca de cuestipones como: ¿por qué Facebook se ha vuelto tan indispensable? ¿Cómo modifica el modo de relación entre las personas? ¿Es una moda más o ha dado un paso del que no se va a retroceder? Por último, ¿qué pasaría si Facebook, con todos nuestros datos, acaba en “malas manos”?


Eso ha sido la semana y así es la vida, donde lo más importante es reírse: reirse de uno mismo, reirse con los amigos y, en definitiva, reirse de la vida. Lo que se pueda decir con imágenes, no lo digáis con palabras. El mejor ejemplo es Montt:

Repensar el arte

¿Es necesario pensar el arte? ¿Cómo puede estudiarse? ¿Cómo darlo a conocer? ¿Cómo usar los nuevos medios?

En respuesta a las dos primeras preguntas, hace poco tuve la gran suerte de poder escuchar a Miguel López-Remiro, director del nuevo Museo de Arte contemporáneo de la Universidad de Navarra. Sí, un museo de arte universitario donde repensar el arte contemporáneo, formar a los universitarios en la cultura audiovisual y dar una mirada crítica a todo el que se pase por allí. El proyecto albergará un auditorio de quinientas plazas y varias salas de colección permanente. Una colección será la cedida por María Josefa Huarte, una de las mejores coleccionistas de arte moderno que existen en Europa, y, por otro lado, la colección fotográfica que posee la Universidad por el legado del fotógrafo José Ortiz Echagüe. El encargo del edificio que todavía no ha empezado a construirse corre a cargo del arquitecto Moneo.

Como dice mi profesora de Estética, María Antonia Labrada, lo más interesante de ese museo es que todavía no está hecho, hay director, pero no hay museo. No lo hay, pero ya lo esperamos.

En respuesta a las dos últimas os dejo un vídeo que he encontrado en el que se explica cómo cada una de las obras de El Museo del Prado pueden contemplarse a través de Google Earth desde casa. Sin perderse un pixel de resolución. Increíble. Disfrutad: 

Nobel de Literatura y otras cosas que agradecer

A veces las cosas salen bien. Lees el libro que te apetece, paseas por la red y encuentras un par de blogs interesantes de filosofía, consigues convencer a tus amigos para ver una pelicula japonesa en versión original, escuchas a John Lenon en su 70 cumpleaños e, incluso, abres el periódico y descubres que el premio Nobel de Literatura es para Mario Vargas Llosa.

Como digo, de vez en cuando, las cosas salen bien y el Nobel se lo dan a alguien que se lo merece. Me  he enterado en uno de los blogs que he encontrado: El club de los filósofos muertos. También recomiendo El juego del filosofar y Poptimista. Otros blogs parecen que renacen de sus cenizas aunque anunciaban su muerte inminente: Revista + 68 y Atdarlintonghall. Aunque también están los que acaban de nacer: Libros con historia y ¿Te lo vas a perder?

También he hablado de cine japonés, del cine del japonés Kurosawa del que se cumple en centenario de su nacimiento y del que gracias a gente que sabe de cine organiza ciclos de cine para dar a conocer su obra. Ayer vi Rashomon, película que le lanzó al estrellato, y Kagemusha, más moderna. Lo que más me sorprendió es la modernidad de su obra, la influencia que ha tenido en el cine occidental contemporáneo y la profundidad de sus obras. Iré comentado más cuando avance el ciclo.

Lo dicho, hay que aprovechar cuando las cosas salen bien. Poneros a Lenon, daos un paseo por los blogs, leer algo de Vargas Llosa y atrevéos a ver algo de Kurosawa.

Cerca del abismo

¿Quién soy?, ¿quién quiero ser?; ¿Qué quiero hacer?, ¿qué hago?
¿Por qué hago lo que hago? ¿Por qué escribo?, ¿por qué escribes?, ¿por qué escribir?

Escribimos para leernos y para ser leídos, para emborracharnos de nosotros mismos. Leemos para entendernos y para justificarnos, para olvidar que fuimos nosotros los que lo hicimos.

¿Por qué filosofía?, ¿por qué no?, ¿por qué siempre hay un porqué?
¿Para qué preguntarse?, ¿para qué pensar?, ¿para qué el para qué?

La filosofía no tuvo un principio, nadie la inventó, el "conócete a ti mismo" siempre existió. Solo sé que no sé nada. Nunca hubo mejor silencio. Paradojas filosóficas, callejones sin salida.

¿Por qué creo?, ¿por qué creo lo que creo?, ¿por qué creo que es verdad?
¿Qué es la verdad?

Mira el abismo frente al que te encuentras.
Dime qué ves sino tu rostro. Tu rostro mañana, fiebre y lanza.
Reflejo de ti mismo en cada quién.
¿Caminas hacia dónde? No puedes retroceder.
No quiero retroceder, pero delante no hay nada, no hay nadie.
Lo  único real que existe es el ahora. Ahora eterno que pasa a cada instante.

El Papa, Newman y otros escándalos

Los hombres cometemos continuamente errores y, en general, por nuestra común condición humana les comprendemos. Pero cuando estos errores son cometidos por una institución como la Iglesia católica parecen que son imperdonables. Sí, la Iglesia ha cometido muchos errores, pero muy pocos de los que la critican han querido escuchar las peticiones de perdón, atender a la búsqueda de soluciones o colaborar en el intento por hacer mejor las cosas.

Frente a todos los escándalos parece que sólo hay dos posturas (presentadas principalmente en los medios de comunicación): o una ingenua actitud "meapilas" que pasaría por alto lo inaceptable o, por otro lado, un "racional" y militante anticlericalismo que se dedica a machacar, no está claro si por ganas de destruir o de sustituir.
Y, frente a esto, ¿qué postura toma la Iglesia, el Papa? El Papa, lejos de esconderse en San Pedro viaja a Reino Unido, pone firme a toda la jerarquía eclesiástica, exige claridad, condena los abusos, da la cara y se reune con las familias. Va a Reino Unido y muestra al mundo un ejemplo de persona intelectual, que tras pasar por distintas confesiones, se convirtió y vivió cristianamente hasta el final de sus días. En la sociedad de nuestros días hacen falta más modelos que sirvan de orientación al resto y el Cardenal Newman es uno de ellos.

Por lo tanto, nada de fideísmos férreos y absurdos, de caricaturas del cristianismo que insultan la inteligencia. Hasta los más anticlericales reconocen en la figura de Benedicto XVI a un gran intelectual, a un gobernante que no apela al sentimiento sino a la razón, a un hombre que, a la edad de jubilarse, se ha cargado sobre sus hombros el peso de la Iglesia.

Piedra contra piedra

Piedra contra piedra, piedra contra al mar, piedra contra la corriente.
Piedra impotente.

Piedra contra la marea, contra el viento, contra el cielo.
Profundo silencio.

Marea que se arrastra, que desgasta y que desgarra.
Piedra que es mi cuerpo, mi mente y mi alma.

Piedra que se rompe, que estalla, que clama y no tiene tregua.
Piedra contra el agua.

Piedra, piedra y más piedra. Piedra que me sostiene y que me aplasta.
Piedra contra piedra.

El principio del fin


Ayer empecé presencialmente mi último año de carrera. Es como presenciar el principio del fin. Hay sentimientos encontrados: comienzas a ser alguien, pero ya has agotado el 75% de tu tiempo, se me han escapado tres años de las manos. Aunque no me han dejado las manos vacías.

Por fin hemos alcanzado la Modernidad, nos acercamos sigilosamente al presente y la palabra más escuchada en las clases es "crisis": crisis de la modernidad, crisis de la cultura, crisis de la filosofía. Pero quería compartir algunas frases que ya, en las pocas horas que llevo, me presagian un prometedor curso:
1. "Dios es el concepto más difícilmente alcanzable, pero al mismo tiempo el más inevitable de la razón especulativa humana." (Kant)
2. "En Teodicea no se trata de dar forma intelectual a convicciones, sino de alcanzar una intelección convincente." (prof. Ángel Luis González en Teodicea)
3. "¿Y si no entendemos a Kandinsky porque no entendemos a Platón? La metafísica se ha escondido en el arte abstracto." (prof. Lourdes Flamarique en Corrientes actuales)
4. "La nación es un grupo de personas formado por un odio común al vecino y un error común acerca de sus antepasados" (prof. Rafael Alvira ironizando en Filosofía de la historia)

Hoy además he conseguido colarme en las clases de Filosofía de la historia que este año imparte Rafael Alvira. No puedo describirle en pocas palabras, transmitir lo que hace sentir al alumno, pero algún día se escribirá de él como se escribe hoy de Platón y su Academia. En una sola hora ha hablado de los más profundo del hombre, de sus relaciones identitarias, ha hecho un recorrido histórico de Europa y España, ha tratado sobre la esencia de la política, la guerra y la paz y nos ha hecho caer en la cuenta de los problemas actuales más acruciantes como el nacionalismo. Y lo mejor de todo es escuchárselo de viva voz.

¿Me estaré haciendo mayor?

Verano ¿azul?

Hace mucho que no escribo. Mentiría si digo que no sé lo que he hecho porque no he parado en todo el verano. Por supuesto no me he puesto todo lo morena que parecía me iba a poner, ni estudiado inglés todo lo que me había propuesto, ni leído ni la mitad de libros que había imaginado.

Sin embargo, he conocido y he podido convivir con gente de Méjico, Honduras, Ecuador, Colombia, Estados Unidos, Chequia, Eslovaquia y Croacia. He visitado Bilbao, San Sebastián y Lourdes. He jugado por primera vez al pádel y no me he sentido demasiado torpe. He organizado un ciclo intercultural titulado "Color-blind?" con el que he aprendido mucho. También he presentado un concierto de música clásica a pesar de no tener oído. Y he disfrutado leyendo. Aunque ya contaré sobre ellos, han caído en mis manos: La elegancia del erizo, Alicia a través del espejo, La séptima carta, Cartas a un joven poeta y La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guersney. Apasionadamente surrealistas.

La realidad siempre supera a la imaginación.

Crash-ed

Hace poco leí una crítica a la película Crash y hoy he vuelto a verla. La primera vez que la vi en el cine me gustó. Ahora, me ha impresionado menos, pero he sacado más matices. La película se desarrolla en Los Ángeles y te presenta seis grupos de personas de razas y vidas muy diferentes que aparentemente sólo tienen en común sus prejuicios y miedos respecto de los otros.

Sin embargo, nadie es lo que parece. Todos los personajes están sujetos a sus condiciones particulares y se ven afectados por los estereotipos que la sociedad ha creado para cada uno de ellos, en sus juicios, sus actos y sus creencias. En realidad, todos se ven afectados por la vida de todos. Remito en este momento a la canción "Cadenas"de Nach Scratch en la que también puede verse la repercusión que tiene la vida de los otros en la nuestra y viceversa.

Se trata de un juego de narración en el que se van entrelazando cada una de las historias, un juego de planos que te va llevando hasta el final y en el que no puedes evitar sentirte involucrado. Involucrado si la ves no sólo como una película más, sino como una manifestación de la actualidad. Hay interculturalidad, pero también mucho choque entre culturas, mucha violencia, mucho desprecio y, sobre todo, mucha ignorancia.

La película transmite muchos mensajes, creo que el principal es que, a pesar de tanta globalización, no sabemos con quién convivimos y eso acarrea muchos y graves problemas. ¿Moralista? No hay ni buenos ni malos en Crash, sólo personas que cometen unos actos u otros que se entienden en el conjunto de su vida. No diría moralista, sino con moraleja, con doble fondo que se puede interpretar de muchas maneras.

Uno de los presupuestos más bajos de la historia, tres Oscars y mucho para comentar. Me apunto a ver el resto de películas de Paul Haggis, el director.

Bilbao, con mucho arte


Pamplona, San Sebastián y Bilbao. Ayer estuve en Bilbao y, por fin, conseguí entrar en el Guggenheim. No siempre es fácil encontrar a gente interesada en pagar por ver un arte que no entiende. No siempre es fácil, tampoco, encontrar exposiciones que aunque tengas mucho interés, entiendas. Ayer confluyeron todos los puntos y entré y valió la pena sólo por disfrutar del interior del edificio.

Merecen la pena entrar por las esculturas de Richard Serra. "La materia del tiempo", son siete esculturas de acero con dimensiones impresionantes en forma de espiral y en las que puedes introducirte. También mereció la pena la exposición temporal de Anish Kapoor, un autor indio (desconocido hasta el momento para mí) que trabaja el color de forma pura, el color por el color, de una forma que consigue introducirte dentro de cada obra. En menor medida debo reconocer que me impactó Robert Rauschenberg y su exposición "Gluts", caracterizada por el uso de materiales recogidos en desguaces con los que realiza ensamblajes de metal. Con ello, Rauschenberg realiza una crítica de la situación económica de su Texas natal, en un momento de crisis motivado por los excedentes de petróleo en el mercado. (¿Nos suena?)

Merece la pena el Guggenheim y el Museo de Bellas Artes, en el que ya he estado en otras ocasiones (que en cuanto a museo es excepcional). Merece la pena Bilbao, pero sobre todo pasear por la Ría, descubrir la marcadas líneas clásicas de Deusto y maravillarse las modernizaciones que se están llevando a cabo en toda esa zona, unos edificios espectaculares en un entorno precioso. Aúpa Bilbao.

Diario de...

Diario de un surfista: hay que dejar pasar muchas olas hasta que aparece la que te lleva hasta la orilla. No importa cuántas dejes pasar, lo importante es estar seguro con la que pilles.

Diario de un socorrista: no puedes dejar pasar ninguna ola. Todas pueden llevarse por delante a un bañista. No importa cuántas pasen, lo importante es que estés seguro de que no va a pillar a nadie.

Diario de una bañista: hoy no he visto olas, ni al mar, sólo a una mujer marroquí que se buscaba la vida recogiendo agua de las pequeñas duchas que hay a la salida de la playa y que sirven para quitarte la arena de los pies. ¿El agua es potable? Al menos no debe ser muy recomendable. Pone el garrafón en el carrito y coge al niño en sus brazos. No importa nada de lo que ha pasado, lo que es seguro es que hay personas que realmente se enfrentan a la vida.

Coger bien las olas

En agosto de 1914 , recién declarada la Primera Guerra Mundial, el explorado Ernest Shackleton y su tripulación comenzaron una expedición con el fin de atravesar a pie la Antártida. Sin embargo, antes de llegar al continente su barco, el Endurance, quedó atrapado en el hielo. Estuvieron un año sin poder moverse de allí, sintiendo cada día como las placas de hielo apretaban más y más la madera del barco.

Tuvieron que desalojarlo antes de ser arrastrados al fondo del mar helado. Pero no se hundieron sus esperanzas. Después de formar varios campamento salieron en tres botes en busca de la Isla Elefante. No era suficiente. Shackleton escogió a los cinco hombres mejor formados y decidió cruzar con ellos uno de los mares más peligros rumbo a South Georgia, un puerto ballenero, a 800 millas (1.300 km) para buscar ayuda. Cuatro meses después y tras varios intentos consiguió rescatar a unos hombres que hacía meses que sólo se alimentaban de carne de pingüino y foca. Sin embargo, cuando llegaron a Inglaterra no fueron ningunos héroes. Un país en guerra quería héroes muertos y no supervivientes que se habían librado de dos años de horror.

¿Por qué cuento esta historia? Porque hace poco he visto un documental sobre ello: "Atrapados en el hielo" y porque hoy he estado en la playa. Me he dado el primer baño del verano en el mar Mediterráneo. Bandera amarilla, no más de 20 grados. El viento azotaba las laderas inclinando de manera reverencial los pinos, levantando con fuerza el mar. Una ola tras otra, sin descanso. Introducirte en una ola es dejar de respirar, morir durante unos segundos y resucitar resurgiendo con el impulso de la siguiente. Coger una ola y dejarte llevar por sus aspas hasta la orilla es haber vencido al mar. Y tras un ataque sin tregua, llega la calma, la resaca, que es como encontrarse dentro de una casera recién abierta. Y conseguir salir y caminar y ver como las gaviotas intentan luchar contra el viento sin cambiar de rumbo, una esperanza.

¿Por qué cuento esta segunda historia? Porque estando en la playa me he acordado de esos hombres, de su lucha y de su victoria pasada por alto. Porque estando en el agua me he acordado de todas las olas que trae la vida, de todo lo que se lleva el mar, de todo lo que nos hunde y, al mismo tiempo, nos da el impulso que para levantarnos más alto. Sólo hay que coger bien la ola.

Por los alrededores


Me he dado cuenta de que llevo tres años viviendo en Pamplona y nunca he dicho nada sobre ella como ciudad. Tampoco lo voy a hacer ahora. Bueno, quizás, sólo unas pequeñas pinceladas sobre su situación geográfica. Lo mejor que tiene Pamplona es su ubicación: la misma distancia, hora y media en coche, para llegar a la frontera francesa, al Guggengheim de Bilbao y a para ver a la Virgen del Pilar en Zaragoza; una hora para tomar pinchos en Logroño y sólo tres cuartos para pisar la playa de la Concha en San Sebastián.

En esa misma playa comí el viernes. El sol no acudió a la cita, pero el mar nos esperó puntual. Al fondo "El peine de los vientos" de Chillida y, frente a ella como un desafío, "Constucción vacía" de Oteiza. Una ciudad con encanto, donde todas los edificios lucen un aspecto señorial, pero que contrasta con construcciones como el "Kursaal" de Moneo cerca del famoso hotel María Cristina, sede del festival de la Concha. Una ciudad donde se puede tomar un simple té en una callejuela del casco antiguo y la copa más exquisita en la terraza de la cafetería "La perla". Buscar libros en la Fnac a dos pasos de la Catedral gótica y perderse por el casco antiguo.

Nada como una ciudad construida en torno al mar. Otro día hablaré de Pamplona.

El final de la metafísica o mi final

Avicena cuenta cómo leyó hasta cuarenta veces la "Metafísica" de Aristóteles para enterarse bien. Aún así, muchos dicen que no se enteró de mucho. Pero es que Aristóteles no es un autor fácil. Yo puedo decir que somos el curso de Filosofía que más ha leído a Aristóteles: hasta cinco veces la "Ética a Nicómaco" y seguimos descubriendo cosas nuevas.

¿Por qué digo esto? Porque a veces hace falta reeler los libros varias veces para darte cuenta que no dicen lo que tú crees, sino que dicen lo que dicen. Y punto. Ayer me enfrenté a un nuevo examen de Ontología (estrené junio que es septiembre en el nuevo calendario de Bolonia). Lo que más me asustaba de ese examen era el libro de Alejandro Llano, "Metafísica y lenguaje". He de reconocer que la primera vez que lo leí no me enteré de nada (lo cual se reflejó perfectamente en mi nota). Ahora bien, a la tercera va la vencida. Hubo veces en las que pensé en el fianl de la metafísica, otras, en cambio, en las que pensé seriamente en mi final. Y, otras, me descubrí a mi misma interesándome por cuestiones acerca de la relación de Kant con Frege, la diferencia del primer y segundo Wittgenstein o de las posibles soluciones que podrían darse hoy en día para salir del entuerto metafísico en el que nos hallamos.

Como digo, a la tercera va la vencida o, al menos, eso espero. ¡Buen verano!

Pegados a la gran pantalla

Además de libros también están las películas. Debo reconocer que he visto mucho cine y, de vez en cuando, muy buen cine.

Empecemos por el cine clásico imprescindible, como es el de Rossellini y su serie sobre las desolaciones de la guerra: "Roma citta aperta", "Europa 51" y "Alemania, año cero". Siguiendo con el neorrealimo italiano hallé un gran descubrimiento, el director Vittorio De Sica, con películas tan dramáticas como "El ladrón de bicicletas" o tan inovadora y desternillante como "Milagro en Milán", la mejor de todas las mencionadas hasta ahora.

De lo que uno nunca puede escapar es de Hollywood. Desde las películas con fondo histórico-reivindicativo e historias muy bien contadas como "JFK", "El desafío. Frost contra Nixon", "Amazing grace" o "Valkyrie". Hasta el más puro estilo hollywudiense con venga de efectos especiales que te alteran el pulso cardiaco como puede ser "La sombra del poder" o "Eagle eye".

Aunque también hay algunas películas que están fuera del tiempo. En realidad de esto quería hablar. La única película que quería recomendar era la última que acabo de ver: "El erizo". La historia está basada en la novela de Muriel Barbery, "La elegancia del erizo", lo que ya dice mucho a muchos lectores. No voy a entrar en si es fiel al libro o no, porque creo que lo que se ha conseguido son dos obras que aunque están conectadas funcionan perfectamente por separado. La película, eso sí, mantiene la "Filosofía de servilleta", como lo denomino yo, que quiere decir profundas reflexiones en frases bonitas que quedarían bien incluso escritas en la servilleta de un bar. Vamos, que hay fondo, mucho fondo para tratarse del primer rodaje de la directora Mona Achache. Fondo, intimismo y poesía. Poesía en la vida de las protagonistas, en sus palabras, en cada uno de sus fotogramas y que estalla como un cañonazo al final. Aquí os dejo el trailer:


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Con un libro entre las manos

Más de una vez he dicho que escribiría algo acerca de lo que estaba leyendo y con lo que tanto he disfrutado. Supongo que ahora toca cumplir las promesas lanzadas al aire.

Ya hablé de Tía Tula de Unamuno y de Roque six de López Rubio que me encantaron, pero se merecen una mención especial Nada de Carmen Laforet y El Jarama de Sánchez Ferlosio. Dos novelas que lo dicen todo entre silencios, entre frases cortadas en conversaciones banales, entre el espacio de las palabras. Últimas tardes con Teresa de Marsé o de El sur de Adelaida han pasado sin pena ni gloria. En cambio se hace un hueco entre los grandes Julián Marías. Debo reconocer, además, que hasta ahora no había leído ningún cuento, pero Medardo Fraile me ha hecho caer de mi pequeña burra para encandilarme con sus sorprendentes parodias de la vida (recomiendo vivamente "Un juego de niñas").
Del lado del ensayo resaltar El hombre y la gente de Ortega y Derecho y sentido común, siete lecciones sobre el derecho natural como límite al derecho positivo de Álvaro d'Ors. Sigo sin entender cómo me ha podido gustar tanto éste último, quizá sea por la claridad en la argumentación, por lo directo del pensamiento, pero así es. Saliendo un poco del ámbito español, he leído a Weber y a Carl Schmitt, más interesante pensar acerca de lo que dicen que leerlos directamente. Por otro lado, no puedo dejar de mencionar a Brentano y El origen del conocimiento moral y Hildebrand, Las formas espirituales de la afectividad, en los que se dan los primeros pasos de la fenomenología. Pasos que dejaron de recorrerse y que ahora, abiertos nuevos caminos, podrían volver a andar.

Por último, el último
libro que me he leído por puro placer es Alicia en el país de la maravillas... sí me he dejado arrastras por el efecto Burton y el apasionante mundo de Carroll, con las ilustraciones originales... ¡Qué manera de soñar! Próximamente: Alicia a través del espejo, ¿habrá que seguir al conejo blanco, no?

Partos, medos y elamitas...

Pienso que las mejores historias surgen mirando la realidad, que los mejores libros están escritos en la parada de un tren, en el asiento del metro o en la cola del supermercado. Quizá sea porque en esos momentos la vida nos rescata del secuestro voluntario de nuestro mp3, nos desengancha de nuestra dosis continua de móvil, quizá porque no hay nada más que hacer.

Así que me subí al Tram (un tranvía que comunica Denia con Alicante). La primera sorpresa fue reconocer la música de Vivaldi, de Mozart, de Schubert y de unos cuantos más que no reconocí como hilo musical. En los 110 minutos que duró el trayecto de ida y vuelta conocí a Walter un ecuatoriano que venía de Italia e intentaba ligar con una puertorriqueña rubio platino que también sufría de falta de papeles, estuve con una familia de ingleses que pasaban sus vacaciones en el Mediterráneo como delataban las quemaduras en su piel, también pasó por allí un cubano, una gitana, unos adolescentes al estilo "emo", unas francesas y alguna otra gente del lugar.

En esta inmersión multicultural lo más emocionante fue verme rodeada de tres mujeres tailandesas o quizá camboyanas o puede que malayas, perdón por mi falta de discernimiento. Una de ellas, la más joven, llevaba dos niños: un pequeño "shin chan" pequeño y redondo que no paró de jugar, su hermana mayor miraba afuera con sus ojos rasgados, que abría y cerraba como lo hacen en los cómics. Acercaba su cara al cristal y dejaba salir el aliento de su boca, después se alejaba y sorprendía de su propio vaho que le servía de pizarra interactiva. Una vez estuvo tanto tiempo exhalando que se durmió sobre su propio brazo apoyado en la ventana. Su madre en un idioma incomprensible para mí la despertó y la acercó hacia sí mientras su hermano seguía dando tumbos por el tram.
Pese a todas las diferencias, nacionalidades y etnias, como dijo Goethe, yo sólo vi hombres.

Lo años que pasan...

Todos los años acabo el curso con la sensación de que las asignaturas que más esperaba que me gustaran me han defraudado y con el pensamiento de no haber profundizado todo lo que podría en la carrera. Sin embargo, la sensación de tercero es completamente diferente. ¿Por qué? Todavía estoy intentando contestarme...

Quizá porque he aprendido a mirar un cuadro vanguardista (o a no desesperarme si no veo nada), porque he visto una película por semana (o dos y me parecen pocas...), porque he leído más novela que en toda mi vida (y he aprendido a leer entre líneas), porque hemos conseguido sacar el tema de Filosofía joven todos los martes (y a veces en menos de 30 minutos), porque he intentado llevar a la vez cinco blogs (y aunque no lo he conseguido ahora quiero hacer una página web)...

... porque me ha faltado tiempo para decir todo lo que quería decir (y ya se me ha olvidado), porque he descubierto la filosofía española, la fenomenología, que no toda la filosofía analítica es "mala" (y me he dado cuenta de todo lo que queda por investigar), porque he caido presa de mis preguntas, me he asustado con mi imaginación e intentado atacar mis prejuicios (y he conseguido reirme de todo ello), porque no he tenido que pensar las cosas dos veces antes de decirlas (porque ya las había pensado antes)...

... porque he llegado a no tener respuestas para todo (y no me ha importado).

Cambio de imagen

Sé que no es el mejor momento, pero ¿cuándo es un buen momento para un cambio de imagen? Las ideas hay que seguirlas cuando le vienen a uno. Si no les haces caso, luego se cabrean y tardan en volver.

¿Por qué "La Atenas del Arga"?

En las Reuniones Filosóficas escuché que así se había denominado alguna vez a Pamplona. Cuando el filósofo Eugenio d'Ors estuvo en Pamplona en 1938 reanudando su Glosario en el diario Arriba España, casi a diario tenía una tertulia en el café Niza a la que acudían los intelectuales, además también se reunían en su casa, en la llamada "casa de la sabiduría", por lo que Andrés Trapiello denominó a la Pamplona de esa época "La Atenas del Arga".

¿Será posible repetir algo así?

Reuniones Filosóficas

Por fin, un año más, se realizarán las XLVII Reuniones Filosóficas del 5 al 7 de mayo en la Universidad de Navarra. Este año estarán dedicadas a reflexionar sobre algunos temas filosóficos tratados por Hegel y que han tenido continuidad o particular repercusión en la filosofía contemporánea y en corrientes actuales de pensamiento.

"No se trata, por tanto, de un congreso volcado a la interpretación de diversos aspectos del pensamiento hegeliano, cuanto de ver la presencia de Hegel en la actualidad. Las Reuniones suponen en esta ocasión una invitación a leer a Hegel desde la perspectiva del pensamiento contemporáneo. La profundidad y originalidad de este filósofo marcan un antes y un después en la historia del pensamiento, cuya filosofía sigue fascinando a cada generación y en la que todos encuentran un desafío para la reflexión. Hegel sigue siendo hoy un foco de influencia tanto para la metafísica como para la filosofía política, la estética o la ética. Leer a Hegel supone siempre replantear los temas clásicos del pensamiento." Puede leerse en el programa.

Además vendrán ponentes tan interesantes como el Dr. Bernard Bourgeois de la Universidad de París-Sorbona, Dr. Günther Pöltner de la Universidad de Viena, el Dr. Henning Ottmann de la Universidad de Munich o el Dr. Rafael Alvira de la Universidad de Navarra.

Ya os contaré, después de examenes (o sea, a final de mes)...

El hombre y la gente

El hombre y la gente se trata de una conferencia pronunciada por Ortega por primera vez en 1934 en Valladolid y póstumamente publicado en 1957. Ortega comienza su exposición con una crítica a la sociología y a la ineptitud que tiene para no decir nada. Para saber qué es eso de lo social cree que es necesario entender qué es el Yo con referencia al Mundo, al Otro y la Gente. A estas tres divisiones correspondan las tres partes en las que podemos dividir el libro.

Como decimos, la primera parte que iría del capítulo primero al tercero donde expone como el Yo, aunque es por naturaleza soledad, sólo puede darse junto al Mundo. En estos capítulos nos presenta al hombre contemporáneo que vive ensimismado como un animal, en vez de vivir que es optar por la acción y el pensamiento. En el capítulo II “La vida personal”, da un paso más y nos dice que lo propio del hombre es la elección. El ser del hombre no le viene dado, sino que tiene que estar continuamente eligiendo y, por tanto, haciéndose. En este sentido, la vida personal es circunstancial. No podemos obviar que en esta configuración tiene gran importancia el Mundo, puesto que todo lo que hay en el Mundo hace referencia a mí. Como yo sólo puedo vivir mi vida de manera personal e intransferible, todo lo que conozco o me sucede configura “mi” mundo.

Hasta ahora hemos visto cómo el Yo aparece con el Mundo y lo ve en perspectiva, todo se le da de la siguiente manera: como aquí, ahí o allí según la tercera ley. Pasamos a la segunda parte en la que nos muestra como conocemos al Otro. En el capítulo cuarto se nos habla de cómo se nos aparece el Otro y se nos comienza a hablar de las relaciones sociales. Pero, para ver este tema el más interesante es el captítulo V, “La vida inter-individual. Nosotros-tu-yo”, en el que entra en diálogo con las tesis husselianas, lo que sirve para exponer su propia teoría. El primer teorema social consiste en que antes de que cada uno de nosotros cayese en la cuenta de sí mismo, había tenido ya la experiencia básica de que hay los que no son yo, los Otros (p. 112). Esto llega hasta tal punto que en la página 117 llega a afirma que “la primera persona es la última en aparecer”.


Pasamos a la tercera, en la que comprendemos como aparece la Gente. Si nos preguntamos por lo esencial de la sociedad, lo que genera, son los usos. Ortega llama “uso” a lo que pensamos, decimos o hacemos por lo que se piensa, se dice o se hace. Los hechos sociales son primariamente usos (costumbres, hechos, normas...). Estos usos no surgen originariamente del individuo sino que son impuestos por la sociedad o por la Gente. Si no los seguimos, la sociedad ejerce represalias contra nosotros. Los usos son irracionales e impersonales; nos permiten prever la conducta de los individuos que no conocemos, permiten la casi convivencia con un extraño. Un ejemplo de esto sería el hecho de saludar dando la mano, expuesto en el capítulo IX y X, “Meditación del saludo”. Se trata de algo convencional, nadie lo ha decidido, por tanto, nadie lo va a cambiar y si cambia lo hará por otras razones. En este sentido se entiende la afirmación de Ortega de que la gente es nadie: lo que hacemos porque es uso, porque se acostumbra, no lo hacemos con nuestra razón y por cuenta propia, sino porque se hace, pero quien lo hace es “la gente”, es decir, todos, nadie determinado: nadie.


En el último capítulo, se expone cómo las vigencias sociales se influyen en la opinión pública, que es, a su vez, fundamento del Estado y lo político. De forma muy dura Ortega expone como la “opinión pública” es el poder de la Gente que continúa vigente por la coacción. Funcionamos con personas que no conocemos gracias al poder coercitivo del uso. La máxima expresión de la “gente”, como sujeto social, es el Estado, por lo cual puede decirse que la sociedad es coacción. Aunque estas palabras posean un eco determinista, tremendista y, casi, marxista, debemos tener en cuenta que para el filósofo vasco los usos nos dan la herencia del pasado y nos ponen a la altura de los tiempos. Porque hay sociedad puede haber progreso e Historia.

Para terminar quería resaltar como la capacidad de adelantarse a los tiempos presentes demuestran que Ortega conocía muy bien la sociedad, lo cual le permite ofrecer acertadas reflexiones en análisis muy tempranos. De la misma manera que nadie ha dicho nada nuevo sobre el arte de Vanguardia que él no dijera en “La deshumanización del arte” (1925), impresiona una reflexión tan acertada sobre los medios de comunicación en ese momento. A este respecto también debemos señalar que no siempre acierta en lo que afirma que desaparecerá: igual que no ha desaparecido la novela tal y como apuntaba en el libro de 1925, tampoco se ha erradicado el saludo mediante la mano. Quizá es que Ortega se adelantó mucho más allá de nuestros días. El tiempo lo dirá.

Todo es palabra, lanza y escudo

Escribir es peligroso (y que te lean más). ¿Qué son las palabras sino lanzas que arrojamos contra nuestra fiebre y con las que también, no caben ingenuidades, provocamos dolor e, incluso, la muerte, la de otros y la nuestra? Pido perdón por las veces que ofendí, lastimé y herí de muerte. La palabra es la lanza con la que estoqueamos la realidad y con la que conseguimos incluso cambiarla: “Son muchas las razones que se han barajado para explicar tanto la fuerza como la necesidad de la ficción. Suele hablarse —yo mismo lo he hecho en otras ocasiones— de la parvedad de nuestras existencias reales, de la insuficiencia de limitarse a una sola vida y de cómo la literatura nos permite asomarnos a otras o incluso vivirlas vicariamente, o atisbar las nuestras posibles que descartamos o que quedaron fuera de nuestro alcance o no nos atrevimos a emprender.” (Javier Marías. Discurso RAE 2008)

Esto nos abre otro punto interesante: cómo se conoce a las personas y a los personajes (y cómo nos conocemos nosotros mismos por lo que nos dicen ellos). Cómo los interpretamos, es decir, cómo los traducimos a nosotros mismos. Y esto lo hacemos, principalmente, por las palabras que profieren. Las palabras son cargamentos de significados, pero no hablan por sí solas, hace falta interpretarlas: acompañados de un titubeo o una mirada esquiva pueden decir todo lo contrario de lo que un mero análisis lingüístico proporcionaría. Hablar, recordar o relatar es necesariamente ficcionalizar. Constantemente, el personaje en la novela y el nosotros, lectores, en la realidad, estamos ficcionalizando nuestra vida y la vida de otros, inventando historias que nos ayudan a entender por qué hacen lo que hacen, dicen lo que dicen o no dicen lo que callan.

Necesitamos relatar para entender, relatar para vivir y para sobrevivir. Esto último puede comprobarse en las últimas páginas de la novela cuando Wheleer destapa en qué consiste el grupo de “interpretación” o espionaje en el que se involucra Mr. Deza. Relatar, novelar, ficcionalizar la Historia y la propia historia. El hombre necesita vivir de historias que no se acaben, de personajes que no cambien, de los que no podamos dudar y que queden siempre fijos en nuestra memoria, convirtiéndose en más reales que nosotros mismos: “Pese a esa puerilidad del novelista con la que inicié esta disertación; es más, pese a su ingenuidad radical y su exceso de credulidad; pese a lo absurdo de su labor, a sus trampantojos y sus ilusiones, sus entelequias y sus pompas de jabón, ese novelista que inventa es el único facultado para contar cabalmente, a diferencia de los ya mencionados cronistas, historiadores, biógrafos, autobiógrafos, memorialistas, diaristas, testigos y demás esforzados de la narración abocados a fracasar. Necesitamos saber algo enteramente de vez en cuando, para fijarlo en la memoria sin peligro de rectificación.” (Discurso R.A.E)
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