Prostitución encubierta

Hace unas semanas una amiga me comentaba lo contenta que estaba de haber encontrado un pequeño trabajo como traductora de inglés-español en unas reuniones comerciales. Era algo temporal, una sustitución, pero que se agradece mucho en estos tiempos.

A los poco días me volvió a llamar, enseguida le pregunté cómo le había ido. Estaba horrorizada. Resulta que al poco tiempo de estar en la reunión se dio cuenta de que los empresarios españoles hablaban perfectamente el inglés y que sus servicios eran innecesarios. Sin embargo, decidió esperar creyendo que en algún momento haría falta su intervención.

Cual fue su sorpresa cuando en la comida le sentaron justo al lado del director de la empresa extranjera, ni que decir que al finalizar las reuniones este tipo le invitó a cenar y al hotel sin nbloggeringún tipo de tapujos. Mi amiga se hizo la loca y desapareció de allí como pudo. Habló con los que le habían contratado y estos se admiraban de que no hubiera aceptado tan suculenta invitación, tanto que le pagaron más de lo que tenían acordado y le ofrecieron más trabajo.

Por supuesto no aceptó. No sólo estaba horrorizada con la empresa extranjera, sino con los propios que la contrataron. Es fácil de imaginar el apuro en el que se encuentra cuando uno se descubre en una situación así y el desprecio que se siente cuando a una le tratan como un simple objeto sexual.
"Prostitución del siglo XXI", determinó tajante. Prostitución encubierta, pensé yo y me vino a la cabeza todo lo que se ha hablado este verano con los masajes con "final feliz" que se ofertaban en las playas españolas a cargo de chicas chinas. Pero, lo que más me sorprende es que ahora una cadena privada de televisión tome como argumento la triste situación de chicas jóvenes que se ven obligadas a aceptar el tipo de invitaciones que le hicieron a mi amiga por falta de recursos económicos.

Está por ver si la serie que se promociona como la de la temporada, es una denuncia a la prostitución oculta en el mundo de la moda o se queda en la extraña relación de la adolescente protagonista con su profesor cuarentón.

10 comentarios:

Tatharmith dijo...

Por utilizar un símil no me imagino haciendo entrevistas de trabajo a carpinteros de aluminio para ponerlos a trabajar de monitores de aerobic.

Lamento mucho que sigan ocurriendo este tipo de situaciones.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Encantador blog, con un tema jodido. Me gusta.

Saludos desde el sur.

Philip Muller dijo...

La historia es impresioanate, y habría que dar un premio a tu amiga por haber salido tan airosa! Me parece muy fuerte. Post genial. Me ha encantado.

Federico Ferreira dijo...

es bueno que hagas publico esto. no puede sucederque hayan personas así.. hay que buscar soluciones..

Carver dijo...

Quizás esto pueda ocurrir en muchas más ocasiones de las que podamos pensar..., de hecho en algunos los congresos que se hacen, según he escuchado alguna vez, algunas noches sirven para todo este genero de encuentros, aunque desde luego no creo que siempre sea así, porque no todo el mundo se comporta del mismo modo, o al menos eso quiero pensar..., yo lo desconozco porque este no es mi mundo, pero después de leer tu post me inclino a pensar que algo pueda haber de verdad en todo ello.

un saludo

Raquel dijo...

Tatharmith, qué alegría volverte a leer. La verdad es que yo tampoco me lo imagino, pero la vida está llena de paradojas.

Un saludo!

Raquel dijo...

Hiperión, gracias por tu visita, tu comentario y tus saludos desde el sur.

Raquel dijo...

Lo peor Philip es que es una historia muy común. Me alegra mucho que te haya gustado.

Raquel dijo...

Federico, muchas gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo, pero las soluciones son difíciles.

Un saludo!

Raquel dijo...

Carver, como dicen por aquí "en todos sitios cuecen habas"... es decir, en todos sitios pasa de todo, pero como también se ve en el post también hay gente que se enfrenta a eso, dice que NO y trata de cambiar las cosas.

Un saludo!

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