Pero, ¿qué es la Filosofía? Podríamos preguntarnos una vez más. Sin embargo, me interesa preguntarme más sobre la relación entre ciencia y filosofía, que este año me ha preocupado tanto. A principio de curso pensé que la filosofía estaba en minoría de edad o en inferioridad de condición respecto de la ciencia, que había perdido todo su prestigio y que se me caía de las manos al no poder sostenerla. Fueron momentos duros para mi espíritu filosófico. No obstante concluí que la filosofía no tenía ni podía constituirse en ciencia y que gran parte de los problemas actuales derivan de ese intento. Su camino es paralelo al científico, pero está claro que también debe progresar.

Hace poco, debido a las Reuniones Filosóficas, volví a plantearme la cuestión, de hecho temo que sea una pregunta que me sobrevenga durante toda la vida. Me pregunté qué tipo de filosofía era aquello que estaba escuchando, porque si no sabemos qué es la Filosofía, es inútil preguntarse por el contacto que tiene con la gente. No conseguía ver qué problemas se estaban planteando y mucho menos entendía las respuestas que se proponían. Por suerte no acabó mal. En aquellos días pude asistir a unas conferencias sobre Darwin y la evolución. Salí emocionada de aquello no sólo por haber enriquecido mi conocimiento científico, sino porque la presentación había sido tan divulgativa que hasta yo entendía lo que querían decir. El público no dejaba de atender, de preguntar, de disfrutar. Pero debo ser sincera, el motivo de mi emoción no era el proceso de selección natural, las Islas Galápagos o el color de los pájaros que vio Darwin. No, sino el darme cuenta de que la Filosofía seguía teniendo sentido mientras el ser humano se plantee nuevas cuestiones sobre la realidad, sobre la vida, sobre sí mismo.

La ciencia ya no se me presentaba como algo contrapuesto a la filosofía, sino como la cantera de donde empezar a extraer piedras con las que construir. La ciencia no es el fin sino el inicio. Para reafirmarme en esta idea, Daniel Turbón, catedrático de Antropología Física de la Universidad de Barcelona, terminó su conferencia aconsejándonos que no nos fiáramos de la ciencia y menos de los científicos, para lo que utilizó una frase de Eichenbaum: “La ciencia vive venciendo errores y no estableciendo verdades”. Y por esto podemos decir que “la teoría de la relatividad”, de “la evolución” no dejan de ser eso: teorías en las que no caben dogmatismos.

Hoy en día se presentan enigmas que obligan a repensar muchos contenidos y, sobre todo, muchas formas, entre las que destaca la forma de decir: el lenguaje. De la misma manera que la teoría de la relatividad hizo que muchas cabezas se estrujasen el cerebro para responder a sus controversias, hoy la física cuántica, la teoría de la evolución, el calentamiento global, las nuevas tecnologías, los nuevos lenguajes, las nuevas sociedades nos impelen a filosofar. Pero sólo si trabajamos en conjunto: científicos y filósofos, si alzamos la vista para ver qué se está preguntando el otro, podremos avanzar, como creo que la Filosofía ha avanzado dando muchas respuestas y, sobre todo, dándose cuenta de las que estaban a medias.

Un universo inexpugnable se abre delante de nosotros y espera que nos sentemos a hablar con él, a tomar un café, a preguntarle sus porqués. Se nos presentan nuevas cuestiones a las que la humanidad espera que demos respuesta. Cuando entendamos la Filosofía como ese tipo de servicio, entonces, empezará a conectar con la gente.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque la verdad es que no sé casi nada de filosofía, tengo que admitir que me han encantado tus dos artículos. Ciertamente la ciencia siempre parte de la experiencia para dar sus resultados y buscar lo práctico, y ver si se puede sacar algún provecho de ello,pero la historia demuestra que siempre están siendo revisadas todas las teorías, como dices, y siempre hay algo que modificar o replantear por otras pruebas que evidencian otros resultados.
En cuanto a la filosofía, sin saber casi nada, tengo siempre la "sensación" de que con el razonamiento y la intuición puede llegar a saber verdades, que probablemente con las pruebas físicas sean del todo imposibles de hallar.

un saludo

(No iba comentar nada, pero como el título dice "como conectar/llegar a la gente", y yo soy parte de esa gente, pues me he atrevido a poner esta pequeña tontería.)

Raquel dijo...

Gracias por tu comentario querido amigo anónimo. Sólo por esto ha valido la pena escribirlo, valdrá la pena seguir escrbiendo aunque parezca que no conecta con nadie.

Un saludo!

una india dijo...

Tienes toda la razón. No hay como la filosofía para contactar con las personas, contacto con la mirada filosófica de su vida y pensamiento, y no digamos la impresa. Esa que me tiene presa.

Es la ciencia, la que te lleva a ella, es la que nos da paciencia. Siempre filósofa.
Es un caminito paralelo, yo creo, también es posible que sea mirado de diferentes ángulos.

P/d.- Soy rebelde. jao

Raquel dijo...

India, muchas gracias por conectar con la filosofía, con el artículo y por un comentario tan poético.

Espero que ambos os sigáis pasando. Un abrazo!

Juanra "Cuchi" dijo...

suerte!
vuelve pronto...
besos volados

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