¿Hasta cuándo?

Larry Hollingworth, ex coronel británico que ha coordinado 12 misiones de la ONU afirma hoy en la contra de La Vanguardia que cree más en las personas que en las banderas: "Pero no pueden reducirnos a una tribu. Antes somos personas, y lo he comprobado en mis misiones y en mis propios grupos de mediación: cuando dos personas en principio de bandos enemigos se conocen por el nombre y se tratan y se enseñan las fotos de las familias y hablan de fútbol..., ¡por Dios, se les hace imposible volver a dispararse!"

Este suceso me ha recordado a una película que vi hace poco y que refleja muy bien esto mismo: Feliz navidad. Basada en hechos reales que ocurrieron en la Primera Guerra Mundial. En la primera Nochebuena separados de sus familias, los soldados comienzan a entablar relaciones y al final no sólo no pueden matarse sino que se ayudan a no morir. Pero sus acciones serán condenadas por "fraternizar" con el enemigo. Algunas escenas pueden resultar surrealistas, pero qué guerra no lo es.

Hoy podemos leer que se declara otra guerra: Pakistán contra los talibanes. "Estamos encerrados en casa. Los talibanes han tomado todos los edificios oficiales y los principales cruces de la ciudad", relataba a primera hora de la tarde Shahab, un residente de Mingora, contactado por teléfono. Hasta cuándo durará, cuándo nos daremos cuenta de que así los problemas no acabarán.

10 comentarios:

Mª Ángeles Arce dijo...

¡Buen artículo! y como siempre no dejas que nos acostumbremos a ver normal, lo que no queremos que sea normal. ¡Sigue escribiendo!...

Zauber dijo...

Ansiamos tener poder con el poder, imponer la paz utilizando la fuerza... en fin, son los defectos del ser racional. Hace poco vi la película Osama, que refleja muy bien la represión afgana por parte del régimen talibán, y hasta dónde es capaz de llegar la crueldad del ser humano. Me ha encantado el artículo.

¡Un saludo!

Raquel dijo...

Geles, gracias por tu comentario y tus ánimos. Hacía tiempo que no estabas por la red...

Un abrazo!

Raquel dijo...

Zauber,

Más que defectos los denominaría contradicciones. Por qué el hombre no hace el bien que puede hacer es una gran duda. El hombre puede ser muy cruel, pero también puede ser bondadoso y extremadamente sensible. Los diferentes hechos y las circunstancias de nuestras vidas nos hacen tomar decisiones o actuar de una determinada manera.

Espero ver pronto la película que mencionas. Gracias por tu comentario. Un saludo!

Carver dijo...

Los seres humanos somos ante todo humanos, pero hay algunos que dejan de serlo cuando toman la decisión de mandar a otros seres humanos a la guerra, y si, como en estos casos tienen la oportunidad de conocerse, entonces es cuando toman conciencia de como han sido engañados. Es difícil luchar contra las circunstancias impuestas como también lo es no defenderse de la barbarie de la guerra.

un saludo

Raquel dijo...

Carver,

Gracias por tu comentario, sin embargo, difiero contigo en una cosa. Creo que la mayor tragedia es que el ser humano nunca puede dejar de serlo, puede deshumanizarse, pero siempre "cargará" con el peso de su humanidad, con el peso de su conciencia.

Supongo que es por eso por lo que también pueden arrepentirse, cambiar de opinión y comenzar a luchar por la paz. Si no cupiera esa posibilidad no cabría la esperanza de que se acaben las guerras.

De nuevo gracias. Un saludo!

Carver dijo...

Gracias a ti Raquel,
En realidad creo que los dos pensamos, si no lo mismo, algo muy similar.
Por supuesto que comparto la idea del arrepentimiento y de volver a luchar por lo que realmente importa y en esto incluyo a todos los seres "humanos".
Aunque no comparto, del todo, la idea de que "siempre cargará con el peso de su humanidad, con el peso de su conciencia", me recuerda un poco el concepto platónico del alma encerrada en la cárcel del cuerpo.
Ojalá sea cierto que todos los seres humanos tengan siempre clara y presente esa "conciencia" y poder decidir libremente que hacer o que no hacer, aun a riesgo de perderlo todo en un momento de la vida,por ejemplo, no acatando las ordenes dadas, de cualquier superior en un ejercito, de agredir a otros seres..., seguro que así se acababan todas las guerras.
Sorry y gracias por tu paciencia.Un saludo.

Raquel dijo...

Gracias a ti Carver,

¿Platón? Me das que pensar, pero no creo que tenía más bien en mente simplemente que nunca podemos dejar de ser humanos. La conciencia, la sensibilidad puede regenerarse, pero no desaparece (exceptuando casos patológicos, que vete tú a saber...).

Sea como fuere, creo que tenemos una gran responsabilidad los que somos conscientes de lo que conlleva una guerra para erradicarlas. Queda mucho por hacer.

Un abrazo!

Carver dijo...

Hola Raquel

Sea como fuere, deseo que tengas razón en tu idea de la conciencia regenerativa, lo deseo de verdad, porque en este mundo realmente hace mucha falta y como tu dices "queda mucho por hacer", pero estoy convencido de que algún día todo cambiará y llegará la paz.

un abrazo

Raquel dijo...

¿Conciencia regenerativa?

Me hace gracia que le hayas puesto nombre a esta ¿teoría, deseo, vete tú a sabar?

Yo también lo espero, la verdad. A ver qué hacemos! Ciao.

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