El vuelo de una idea

Uno de los dramas de la sociedad actual es que pocas personas quieren pensar por ellas mismas, hacer suyas las ideas. Quizá porque las ideas también comprometen. Hay que cuidarlas, esperar a que crezcan y dejarlas marchar cuando hayan crecido, y deben marchar porque aunque las hagamos nuestras no son de nadie, no tienen dueño.

Por un lado, en la actualidad se desprestigia el pensamiento y, por otro, muchas personas ven necesario revestirle de importancia. ¿Podríamos hablar de un nuevo Renacimiento, una nueva mirada hacia las letras? Durante algún tiempo se ha considerado que sólo se podía progresar con la ciencia, sin embargo, todos nos damos cuenta de que lo primero que hay que establecer en un país para que progrese es enseñarles a leer. Es por eso que mientras en Europa las Facultades de Filosofía y Letras se quedan vacías, en Sudamérica hay un gran interés. Quizá porque mucha gente ve que son ideas las que constituyen a un país, y no hay nada peor que un país manipulado.

Hace poco una frase de una Delegada internacional de la Universidad me hizo pensar mucho: “Estamos en la Edad Media, pero con tecnología. Faltan ideas”. Aunque los que hacemos la carrera de Filosofía sabemos que la Edad Media no estuvo falta de pensamiento y de grandes pensadores, también nos damos cuenta de que durante mucho tiempo se trataba de un pensamiento aislado del mundo. Ahora parece que el mundo avance muy rápido, la tecnología progresa a pasos agigantados, pero ¿y el pensamiento? Con la tecnología el pensamiento corre más rápido, pero también se nos escapa antes de las manos sin saber a dónde va a conducir y ese considero que es una de las causas de los males de nuestros días.

No nos habíamos acostumbrado todavía a vivir en las ciudades, cuando comenzamos a viajar de ciudad en ciudad en el mismo día, y, en un abrir y cerrar de ojos, ya podemos estar en varias ciudades a la vez desde Internet. Es necesario pensar despacio las implicaciones de tanto avance, cabe preguntarse qué ideas subyacen bajo los adoquines del progreso. Es necesario pensar qué es eso que llamamos Postmodernidad. ¿Dónde están las ideas? Sólo si sabemos qué ideas están moviendo el mundo, sabremos hacia dónde nos dirigimos, podremos darle sentido.

4 comentarios:

Isabel Olloqui dijo...

Veo que el viaje a Roma te ha dado alas!!!

Raquel dijo...

Alas y una pista de despegue, un horizonte alto que conquistar. Roma no deja indiferentes. Un abrazo!

Pinkys dijo...

Alvin Toffler, le llama el Shock del Futuro, resulta que ni biologicamente ni mentalmente estamos preparados, pero tampoco es el fin, es solo un proceso más de evolución y efectivamente la técnologia debería ser el medio por el cual encontramos el camino al conocimiento, pero hay o habemos muchos a los cuales nos cuesta utilizarla con dicho proposito...

-J

Raquel dijo...

Pinkys, gracias por tu comentario. Hacia tiempo que no comentabas y siempre es agradable leerte. Un saludo!

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