Dobles efectos y un solo camino

¿La moralidad de las acciones, depende de la eficacia, de la materialidad, de las consecuencias o de la acción? En base a qué decimos que una acción es buena o mala. Muchas veces juzgamos simplemente por los efectos. Pero qué ocurre cuando de un acto se siguen efectos buenos y malos ¿Qué hacer? El mal es ausencia de bien debido: “El bien procede de una causa completa, el mal de un defecto cualquiera”.

A veces, por los accidentes la voluntad no se materializa, y el objeto de la acción, la intención primera, cambia. La circunstancia configura la bondad de la acción, pero el ser de una acción depende del fin, si el agente no se propone nada, tampoco llega a efectuar una acción. El fin puede llegar a conseguirse o no, pero eso no quiere decir que la bondad del fin sea accidental. La objetividad de la moral de las acciones no es algo que el sujeto impone sino algo que emerge de la propia realidad.

Y a veces la realidad es que una acción busca un fin malo. Aristóteles diría que una acción sólo se lleva a cabo si busca un bien, aunque claro, el bien también puede estar desfigurado. La actualidad me hace dudar. Sea como fuere todo el mundo debería tener en cuenta este principio a la hora de actuar, que por perogrullada, a veces se nos olvida y perdemos el norte, es decir, el Bien.


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