Tomar conciencia o tener conciencia


Hay que tomar conciencia de lo que está sucediendo, hacer conscientes al resto, "crear una nueva conciencia"... qué significa realmente esto. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de conciencia?

Conmencemos con Tomás de Aquino. Si hay el enigma del ser, lo mismo hay el enigma del hombre y, por cierto, de cada cosa. Y cómo no reconocer que ante todo está el enigma que haya conciencia, que estemos concientes, en el sentido de percatarnos, de darnos cuenta de lo que sucede en el mundo. Mas, no menos enigmática es que haya una segunda manifestación de la conciencia, conocida como la conciencia moral, que nos impulsa a seguir un camino, que nos orienta en alguna dirección. Y Tomás de Aquino apunta a un tercer sentido de conciencia: la que juzga valorativamente la acción llevada a cabo. Después de realizar un acto la conciencia reflexiona sobre si está bien o mal, o sobre cómo podríamos haberlo hecho mejor.

Con el inicio de la modernidad, el hombre se va cada vez más afirmando en sí mismo, y ello lo podemos ver como un proceso de autoafirmación que supone que a la vez se desarrolla y se acrecienta paulatinamente la autonomía. En este nuevo contexto histórico, y a una distancia de medio milenio de Aquino, Kant planteará, en correspondencia con ello, una ética de carácter autónomo. Para Kant basta con ser conscientes de que tenemos un juez interno, casi ideal. El juez interno de Kant presenta muchos problemas puesto que no queda muy claro quién es ese juez, ¿uno mismo o un otro yo dentro de mí? En cambio, para Tomás de Aquino lo importante es el uso que le da cada individuo personalmente, cada uno juzga sus actos, lo haga o no a la luz de Dios.

De alguna manera estoy de acuerdo con los dos puesto que por una parte entiendo que la conciencia es la aplicación de un juicio a una acción, pero de otra manera también entiendo a lo que se refiere Kant cuando dice que es “como si fuera otro”, porque ese juicio es como si lo hiciéramos por encima de nosotros. Terminaremos de una manera pragmatista afirmando que la conciencia, sea como fuere, parece ser útil para encarriarnos en el camino. Ahora bien, falta saber a dónde queremos llegar.

3 comentarios:

Pinkys dijo...

Pues si parecieran que estan encontradas los dos puntos de vista, pero ninguno de los dos niega la conciencia, y personalmente creo en lo universal de la bondad, de alguna forma el ser humano sabe que es lo correcto solo debemos cuidar de no mezclarlo con el ego e intereses relacionados con el cumplimiento de caprichos personales... bueno eso digo yo

Feliz año!!! un poco retrasado

-J

Raquel dijo...

Feliz año igualmente, Pynkys, y gracias por tu comentario. Yo también creo en la bondad, el problema es cuando la bondad se convierte en relativa y lo bueno resulta ser lo único que me conviene.

¡Sigamos pensando para hacer un mundo mejor!

alex_86 dijo...

ambos puntos de vista son muy buenos, en mi caso buscaba como darse cuenta cuando tu conciencia no funciona, aunque a decir verdad no creo que haya manera, existen cosas en mi vida que son de suma importancia o vitales; pero aun sabiendolo actuo ante ellas como si no importaran, la escuela, el trabajo, la familia, etc. Creo que cada mente plasma su realidad y eh ahi el problema. gracias

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