Probablemente...


Este es el eslogan que vienen promocionando autobuses, primero en Londres y ahora por las ciudades españolas. En España somos muy dados a posicionarnos rápidamente en contra a favor de todo. Pero me parece que lo importante no es eso. El problema que subyace es más preocupante.

Esto no es apología del cristianismo es simplemente una llamada de atención ante la presión de una sociedad que atenta contra todo lo sagrado con el relativismo. Se afirma, no de una manera tajante porque lo que más que se puede llegar a decir es "probablemente", que Dios no existe. Lo que me gustaría saber es cuál es el fin de esta iniciativa. ¿Por qué dan por sentado que la creencia en Dios conlleva una vida desgracia e infeliz? ¿Pretenden otorgar una luz frente a la oscuridad de la religión?


Esta iniciativa no es sólo una proclamación del relativismo actual, es una declaración de principios. Lo normal no es que los ateos ignoren la religión sino que siempre se pretende ocupar el lugar de la religión, por lo que acaban "pecando" de lo mismo que están criticando. ¿Esto es la libertad de expresión de la que tanto se habla?


Hoy en día no se juzga con la misma vara a creyentes y ateos. ¿Por qué resulta "guay" este lema mientras que "Dios existe, disfruta de la vida en Cristo" suena amenazador, dogmático y reservado sólo para iglesias? La creencia no es cuestión de probabilidades, es certeza, seguridad y felicidad.

6 comentarios:

Tatharmith dijo...

¿Y quién está financiando esta campaña? Yo no sabía nada de este tema y me acabo de quedar un tanto sorprendido. La verdad es que lo veo un poco absurdo, sería como poner: "Probablemente el amor es producto de una alta segregación de endorfinas, así que deja de soñar despierto" o como decir "Probablemente el Sistema Solar acabe colapsado por otra galaxia o devorado por el sol, así que no recicles ni dejes de emitir CO2" jeje... Pero lo mejor de todo es que con lo mal que está la economía y el sistema financiero haya colectivos que puedan financiar este tipo de cosas tan tranquilamente :D Algún beneficio sacarán ¿No?

Raquel dijo...

Gracias Tatharmith por tu comentario. "Probablemente Dios no existe", pero los cristianos sí.

Se trata de una campaña privada pagada con fondos privados en las que un grupo de gente plantea la posibilidad de que Dios no exista.

Si -como ellos pretenden- probablemente Dios no existe, no se entiende a qué viene tanta preocupación y tanta publicidad. ¿Acaso se han posicionado también en contra de las hadas, Superman o Batman? ¿O es que sí creen en la existencia de las hadas y de otros mitos literarios?

Algo tendrá Dios cuando hasta los ateos le nombran... Por cierto, si afirman que "probablemente" Dios no existe, deberían pensar en la probabilidad de que sí exista. Sin duda sería más honrado tomarse la molestia de averiguarlo...

Escribiré algo sobre como se pierde tanto dinero y se hace perder tanto tiempo con este tipo de cosas. Gracias por la idea.

Tatharmith dijo...

Si yo pudiese financiarme una campaña de este tipo quizás pondría un cartel con: "Probablemente tu ayuntamiento tiene una biblioteca pública así que ¿Por qué no te pasas una tarde y le echas un vistazo?"

Al menos el mensaje pienso que beneficia a la sociedad seas de la: religión, etnia, sexo o condición que seas.

Daniel González dijo...

la presión de una sociedad que atenta contra todo lo sagrado con el relativismo.

El problema que yo veo aquí es que este tipo de frases son un exceso retórico, pero no aportan mucho más.

Para empezar, una sociedad como la nuestra no es un monolito, sino que, necesariamente, como cualquier sociedad posindustrial, está dividida en identidades múltiples. Unas religiosas, otras irreligiosas, otras simplemente indiferentes. En ese sentido, hablar de "la sociedad" es, como digo, un exceso retórico, y, siento decirlo, tiene un valor parecido al de romperse una camisa en una boda o en un entierro.

Y otro exceso es hablar, claro, de "todo lo sagrado". Lo sagrado, necesariamente, está sujeto al relativismo allí en toda sociedad económicamente desarrollada como la nuestra. Incluso si algunas cosas nos parecen ridículas.

En cuanto al relativismo... bueno, el relativismo es como el colesterol, que existe el malo y el bueno. En nuestras sociedades es inevitable un mayor pluralismo, debido a lo que apuntaba antes: cuando las necesidades económicas básicas están satisfechas, el individualismo y las identidades múltiples se disparan. En un régimen liberal económicamente desarrollado, el ateísmo y el fideísmo están al mismo nivel institucional, y las guerras culturales son inevitables. Eso sí, nos debemos felicitar de que sean incruentas. Hace no tanto tiempo las diferencias de fe generaban odios terribles. Si hemos pasado de eso a afirmar nuestras creencias o increencias en los autobuses urbanos, entonces es que estamos mejor que nunca. Ojalá algún día todos los conflictos humanos se disputen en frentes incruentos.

Por cierto, que al menos hace unos años, en las ciudades con fuerte implantación de comunidades neocatecumenales (conocidas más popularmente como "kikos") era frecuente ver enormes carteles en las fachadas de las parroquias anunciando en letras tamaño XXL cosas como "Cristo vive". Me parece bien, claro. Pero ¿por qué nos iba a parecer mal defender públicamente el ateísmo con métodos parecidos? En fin, no creo que sea para tanto. No se puede ir por ahí deduciendo el apocalipsis cada vez que la abuela blasfeme. Mantengamos la sobriedad analítica.

Personalmente no soy un relativista fuerte, pero eso no quita para que reconozca que la ciudad posmoderna (y vivimos en ciudades posmodernas, al menos quien viva en Madrid o en Barcelona) nadie tiene el monopolio de los mensajes, y en ellas predican los profetas de toda laya. No soy posmoderno, y por tanto no creo que todos los profetas y todas las religiones (o irreligiones) sean iguales, pero sí encuentro gozoso el bullicio que unos y otros generan. Y en todo caso, es inevitable. Se llama pluralismo, se llama libertad, y no tiene mucho sentido la histeria ante la normalidad civil de reivindicar el ateísmo (o el fideísmo) en las carrocerías del transporte urbano.

En cuanto al dinero... bueno, cada cual hace lo que quiere con el suyo. ¿No? He oído por ahí que hay incluso quien lo gasta en coleccionar sellos, o quien acude al fútbol, o quien goza cenando en restaurantes caros. ¿Qué más da mientras lo gane honradamente?

Y, por último: ¿por qué me da la impresión de que somos pocos quienes vemos todo esto con más indiferencia que otra cosa?

Raquel dijo...

Gracias por tu comentario Daniel. Como era de esperar, no estoy de acuerdo con tus afirmaciones. Como dices estamos en una sociedad, no tanto postindustrial, como postmoderna.

La postmodernidad es la superación del modernismo en un intento de renovación de las formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social, de todo lo conocido y lo que queda por conocer. El filósofo italiano Gianni Vattimo define el pensamiento postmoderno con claridad: en él lo importante no son los hechos sino sus interpretaciones. Así como el tiempo depende de la posición relativa del observador, la certeza de un hecho no es más que eso, una verdad relativamente interpretada y por lo mismo, incierta.

La postmodernidad no es que carezca de ética, por el contrario, su mayor influencia se manifiesta en el actual relativismo cultural y en la creencia de que nada es totalmente malo ni absolutamente bueno. La moral postmoderna hace énfasis en una ética basada en la intencionalidad de los actos y la comprensión intercultural de corte secular de los mismos.

Vivimos en la cultura inmediata del "ahora" y eso hace que todo aquello que tiene visión de eternidad aparezca como absolutista. Tú mismo dices que te consideras un relativista, aunque no fuerte. Si todo es relativo, si nada es verdadero ni falso, ni el relativismo puede considerarse una postura acertada. En mi opinión sí que creo en la Verdad, y al mismo tiempo creo en la libertad, y es por ello que considero que al ejercer la propia libertad no puedes atacar la de otro. No creo que haya un relativismo bueno y malo, porque en cado de haberlo la bondad o maldad sería subjetiva. Creo que el pluralismo, la tolerancia, la libertad son buenas... el relativismo no.

Esta campaña no es lo importante, por eso apuntaba a que lo preocupante es lo que subyacía. Esta campaña es una mota, un golpecillo... resulta que es tan “insignificante” que es general el pensamiento indiferente. Lo que ocurre es que muchos golpecillos acaban por hacer mucho daño.

Para terminar un último punto, contrapones erróneamente ateísmo a fideísmo. Ateo es el que cree que Dios no existe, en cambio el fideista considera que sólo se puede alcanzar a Dios por medio de la fe y que la razón carece de importancia frente a la religión. Yo no soy fideista, soy cristiana católica.

JaviC dijo...

No tengo nada que ver con la campaña, pero me voy a permitir responder alguna de las preguntas:

>> ¿Por qué dan por sentado que la creencia en Dios conlleva una vida desgracia e infeliz?

El error que cometes continuamente es pensar que se trata de un ataque contra los católicos o contra los cristianos. No se da por hecho que los cristianos sean desgraciados o infelices, pero hay otras miles de religiones (el cristianismo lo estuvo en su momento) basadas en provocar un temor a sus seguidores con el objetivo de que obren de una u otra manera. Todos conocemos el caso del islamismo radical, y lo estamos sufriendo.

>> ¿Pretenden otorgar una luz frente a la oscuridad de la religión?

Lo que ellos mismo han dicho es que es para dar visibilidad a los ateos, no para dar luz a nada. Esa es una de las razones del "probablemente", hacer notar que no se creen en posesión de la verdad absoluta, al contrario que la campaña "Dios sí existe".

>> ¿Esto es la libertad de expresión de la que tanto se habla?

Es un ejemplo como cualquier otro.

>> ¿Por qué resulta "guay" este lema mientras que "Dios existe, disfruta de la vida en Cristo" suena amenazador, dogmático y reservado sólo para iglesias?

No sé quién ha dicho que es "guay", no es lo que yo he oído en general. Tampoco he oído que "Dios existe, disfruta de la vida en Cristo" sea amenazador y reservado sólo para iglesias (esto último ni siquiera lo entiendo). Pero sí es dogmático, por definición de dogma.

Como nota final, sólo apuntar que haber dicho "Dios no existe..." habría sido tan absurdo como es el "Dios existe...". La no creencia se basa en la razón, la lógica y la ciencia, donde nada se puede afirmar a la ligera sin una demostración.

Un saludo.

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