La vaguedad del lenguaje

Hace poco leí el texto de Bertrand Russell acerca de la vaguedad del lenguaje y del que se pueden extraer interesantes conclusiones. Intuitivamente lo relacioné con “pereza”, al confundir vaguedad con vagancia. Sin embargo, están más estrechamente unidas de lo que pensaba. Pereza es negligencia, tedio o descuido en las cosas a que se está obligado; también flojedad, descuido, o tardanza en las acciones o movimientos. En cambio, vaguedad se refiere a algo impreciso, expresión o frase vaga. Todavía parece que tenga menos relación el término vagancia: pereza y falta de ganas al hacer algo, acción de vagar. Pero si vamos al significado usual de vagar encontramos que su significado es: andar por varias partes sin dirección determinada a algún sitio o lugar, o sin especial detención en ninguno.


Esto es lo mismo que dice Russell acerca de la vaguedad del lenguaje. Pero ¿Qué quiere decir esto?, ¿que las palabras son vagas, o que el hablante que las utiliza lo hace de forma vaga? Las palabras pierden su categoría de vagas en el momento que representan con precisión la realidad, ya que son ellas las que se adaptan a la realidad y no al contrario. Y es tarea del sujeto hacerlo lo mejor posible, que nuestro conocimiento del mundo no depende del lenguaje, pero sí es verdad que nuestro conocimiento acerca de la realidad nos otorga mayor precisión a la hora de utilizar las palabras. Si existe la vaguedad es a causa de la ambigüedad que se produce en el conocimiento. No se puede examinar el lenguaje sin tener en cuenta una teoría del conocimiento, puesto que, como dice Russell, la vaguedad tiene que ver con la verdad y la falsedad, y estas nociones antes que pronunciadas deben ser conocidas.

“Somos capaces de concebir la precisión; por cierto, si no pudiéramos hacerlo no podríamos concebir la vaguedad”. La exactitud, a su vez, es algo ideal, sin embargo yo diría que también es vago, puesto que por ser ideal su conocimiento no es exacto. Estoy más de acuerdo con los que afirman que el lenguaje no puede ser exacto y, precisamente, por esa imposibilidad es posible la comunicación y, sobre todo, la creatividad. Gracias a que el lenguaje humano necesita de una comprensión del lenguaje no verbal ha podido desarrollar su entendimiento. Podríamos pensar que si fuera exacto no habría lugar a sobreentendidos y malentendidos, pero en ese caso seríamos máquinas que no transmitirían sentimientos.

3 comentarios:

ana dijo...

Hola, sigo tus pasos, me gusta leer lo que escribes aunque no haga comentarios, si, me das que pensar y eso me gusta.
Estuve pensando en la vaguedad del leguaje, que en realidad utilizo bastante, no entro en detalles, esos, los detalles, son especiales y los guardo conmigo para mi y mis amigos. Escribiendo sobre lo que sea, dejo pensamientos y sentimientos de los momentos, de lo que vivo en general sin especificar (me cuesta prodigar). Ahora bien, hay otros en que no se utilizan la vaguedad del lenguaje y lo que se utiliza es afirmar o negar, verdades o mentiras, de inventar, es otra forma de comunicar pero más difícil de localizar. También me gusta por la intriga que ello procura.

Comunico sin vaguedad alguna que ya son tres noches de maldormir por cuidar de una una parte de mi que salió enfermita. La quiero con locura, es mi hija, es la hija de mi querer. Ahora escribo aquí porque hoy me turnan en el hospital para poder dormir. Me emociono yo solita en esto de escribir sobre elenita.

Voy con retraso a la hora de seguir tus entradas, pero... nunca es tarde si la dicha es buena (soy mu refranera).
Desde joven me gustó la filosofía, el periodismo, la comunicación, la sociedad en general. Y desde hace un tiempo, me gustas tu.

Raquel dijo...

Ana, muchas gracias por tu comentario y por seguirme. Hay veces que me pregunto si lo lee alguien, y hoy le has dado sentido a palabras virtuales.

Me he emocionado al leer tu comentario, has hecho que me conmueva, gracias. Tú también tendrías que tener un blog donde contar esas historias heróicas. Me encantaría leerlas y poder conocer a tu hija, seguro que es maravillosa.

Mucho ánimo y un abrazo muy fuerte para las dos.

ana dijo...

De nada. La noticia de hoy es que elenita ha salido para estar en casa durante dos semanas sin andar por ahí, como si estuviera en el hospital, con sus medicamentos y su hogar. De momento ha ido con su padre que es quien ha tramitado el alta. Estoy contenta de que pueda estar en casa y una, estar aquí saludando.

Eso de un blog... como que no. No me acaba de entrar el colgar al azar historias ocurridas. Prefiero lo que siempre he pensado desde hace mucho tiempo, antes de que existieran los blog y se utilizara tanto internet. Los libros. Un libro, corto o largo, como salga, pero no tengo tiempo de escribirlo, lo tengo en mente, desordenado, porque no se cómo se escribe un libro. Espero algún día aprender, que me enseñen, o mejor, yo lo cuento y lo escriben, tal vez se lo encarge a algún escritor. Incluso he llegado a pensar en una película, un guionista, qué imaginación tengo, además me gustaría que fuera Medem el director. No pido na!! eh?? Historia tan especial ..., por lo menos para mi.

Recibimos tu abrazo, recibe el nuestro.

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