La otra cara de la crisis

Proyectos interesantes y vidas comprometidas. Esto es lo que nos presenta el reportaje de esta semana de XLSemanal. Mientras los economistas se estrujan la cabeza pensando en como mejorar el comercio y las disputas políticas no llegan a ningún acuerdo hay gente que trabaja para llegar a los lugares.

"Los 57.000 voluntarios de Cáritas plantan cara a la crisis. Ellos son los héroes del año. Y nos ofrecen, con sus testimonios, una radiografía de los problemas más serios a los que nos enfrentamos. Este año, el informe anual de Cáritas ocupó portadas. Sus datos ofrecían una radiografía hasta entonces desconocida de lo que estaba sucediendo en la calle con la crisis. Y sonaron las alarmas: familias de clase media estaban en riesgo de exclusión social. Durante este 2009, los voluntarios de Cáritas, una ONG menos atractiva y con menos marketing que otras, se han multiplicado por tres para llegar donde los servicios sociales no alcanzan."
Julia Rodríguez. 23 años. Salamanca. Traductora y estudiante. Voluntaria como profesora de español para extranjeros: "Para mí, estar aquí no tiene un sentido religioso, sino ético y práctico. Quería hacer algo por los demás y he comprobado que en Cáritas realmente se ponen en marcha proyectos que llegan a todas partes."
Roberto Rodríguez. 35 años. Madrid. Empresario. Voluntario en apoyo escolar para niños en riesgo de exclusión social: "Actúa local, piensa local y que sea lo que Dios quiera."

Feliz Navidad

Durante este año he debatido mucho con una amiga experta en arte como acercar más las grandes obras al máximo número de gente. Acercarlo no significa degradarlo ni populizarlo de tal manera que deje de ser arte. Al mismo tiempo también he pensado mucho como antes el arte servía para difundir grandes mensajes que perduraban en el tiempo mientras hoy optamos por la fugacidad.
La fugacidad se enfrenta con las ansias de eternización que tiene el hombre, como diría Unamuno. Qué dejaremos para la posteridad... cuál será la obra que defina nuestra época. Prometo un post sobre el artista y su obra en la actualidad, pero no promete desvelar nada nuevo.

Frente a estos aparentes desasosiegos el pincel mágico de Hans Hemling, Rubens (La adoración de los magos, 1629), Baroci, El Greco (Adoración de los pastores, 1614) o el redescubierto Juan Bautista Maíno (1613). Todos juntos en una magnífica exposición recogida por el Museo del Prado que ractualiza toda la fuerza de la tradición. Sirva esta entrada como la felicitación de Navidad para todos los visitantes de este blog.

Con-sentida Navidad

Enriqueta, 78 años - Asilo Santa Marta, Villajoyosa.

Ayer fui a echar una visita a mis amigos del asilo. Nada más entrar me encontré con Enriqueta, es una catalana estupenda que a su edad todavía no ha perdido su acento y sus ganas de vivir. Moviliza a medio inserso para el coro de la Misa del domingo y todavía no conozco a nadie que no sonría cuando se le acerca.

Me pidió que subiera a ver su belén. Por el camino me iba contando como lo compró con su madre cuando tenía 9 años. Había acabado la guerra, su padre estaba desaparecido y casi sin un real invirtieron en esas tres figuras de barro. Ahora, pasados los años, sólo conserva esas figurillas delicadas como recuerdo de su infancia y de su madre.Sus ojos cargados de recuerdos bañaban su rostro.

Hoy que todo es tan fugaz y tan frío, que quieren esconder los crucifijos y se olvida el verdadero sentido de estas fiestas, Enriqueta es mi espíritu de Navidad.

¿Aburridos de este mundo?

Ya he cerrado los libros y he vuelto a abrir el blog... y ¡hay tanto que decir! Hubo una rebelión en la red y yo no lo comenté. Haidar ha estado un mes en nuestro país y yo no le dediqué unas palabras, aunque no es a ella precisamente para quien tendría más que palabras. Ya se han ido los líderes mundiales de Copenhague y qué voy a decir si no han dicho nada, las cadenas de televisión se fusionan y la Navidad está a punto de comenzar... En fin, prometo ser mejor bloggera el próximo año.
Mientras tanto, por otra parte están los estrenos de esta semana: Avatar y Planet 51, me encantaría comentároslas, pero no he tenido la suerte de verlas todavía. Sólo sé que serán un éxito. Parece que triunfan los extraterrestre, ¿No será que nos estamos empezando a aburrir de nuestro mundo? ¿Que lo que mayor audiencia tiene en toda la temporada es la reaparición de la nueva cara de Belén Esteban? Ya que hablamos de pelis y marcianos os recomiendo algunas de mis peliculas favoritas, no son grandes producciones, pero sí grandes clásicos que me marcaron en mi infancia: Contact, Cocoon y Stargate.

¡Liberada!

Se acabaron exámenes, hemos vuelto a sobrevivir... me parece increíble. Aunque siempre es una etapa dura, creo que esta es una que pasarán a la historia. Después de 100 días de lucha intensa llegó la gran guerra, eso no lo aguanta casi ningún batallón. Pero hemos ganado la guerra y sin ninguna baja.

Además he conseguido cumplir la mayoría de las clausulas que establecí en mi manifiesto personal de exámenes que se quedarán sin publicar hasta la próxima temporada. Algunos de los puntos establecían no invertir tiempo en el blog. De ahí mi ausencia en la red. No ha sido nada fácil, pero quizá por eso la victoria sabe tan bien.

Esto ha sido a grandes rasgos y contado de manera muy dramática estos "exámenes", prometo a volver a mis andanzas en los siguientes días. Gracias por la espera.

Despedida

Llega el Adviento y con él, para algunos, las clases... Bolonia nos proporciona la maravillosa oportunidad de comenzar exámenes antes de Navidad, con todo lo que ello supone. Pero antes de despedirme hasta más ver quería hacer un par de recomendaciones:

Para leer: el estupendo reportaje en el XLSemanal acerca del gobierno de Hugo Chávez, el socialismo del siglo XXI y los pistoleros de la Revolución Boliviana. Todo acompañado por las fotos de Álvaro Ybarra que muestran los peligrosos barrios de milicias y la utopía rota de los trabajadores.
Para escuchar: las sonatinas de Naderman. Hace poco que descubrí el arpa. No sólo tiene un sonido delicioso sino que ver cómo se toca es espectacular. También descubrí en ese concierto que la mejor forma de escuchar música clásica es cerrar los ojos y abrir la boca, no pensar, dejarse llevar por la música.

Para ver: la película "The International". La trama: la Interpol investiga a un banco que parece estar blanqueando dinero, pero un agente está dispuesto a llegar hasta el final de la investigación. El capitalismo puesto a prueba, ¿ha caído como hizo el comunismo? Sólo resaltar tres escenas: 1. Cuando los dos protagonistas hablan con el candidato a presidente de Italia acerca del poder y el dinero; 2. Cuando Naomi Watts discute con su jefe sobre la verdad y la responsabilidad; 3. Cuando Clive Owen interroga a un sospechoso y hablan acerca de la justicia, la ley y de cómo llegar a ser aquel que quieres ser.

¡Cuánta igualdad y qué poca racionalidad!

Llevo varias semanas hablando sobre arte, sobre la belleza. Preguntaba si es necesario que el arte sea comprensible, que tenga racionalidad. Creo que no es necesario, que el arte es un plano en el que los esquemas comprensibles se ven superados por la expresividad, que entran en juego razones que la razón no entiende. Como decía Eugenio d'Ors: "La razón tiene sentires que el corazón no siente".

Sin embargo, creo que no todo se reduce a arte y que la razón, la racionalidad práctica es muy útil y necesaria en otros ámbitos como puede ser el de gobernar un país o nación. En éste ámbito no todo vale y debemos tener mecanismos con los que poder juzgar una decisión política. Un lenguaje reducido a derechos oculta las verdaderas obligaciones y competencias del Estado.
Confundir los diferentes órdenes es lo que lleva a defender una ley como la del aborto aprobada ayer en el parlamento. Si el Ministerio de Igualdad, al cual no reconozco, no tiene competencias que lo eliminen, pero que no se las inventen. La ministra habló de encontar un punto de equilibrio entre los grupos parlamentarios respecto a la ley, pero no nos confundamos, no se referíae a la phrónesis aristotélica sino al talante relativista reinante.

Poesía del arte

Surrealismo y realismo mágico. Juego entre lo que es, lo que ves, lo que debería ser y lo que nunca podrá llegar a ser. Y todo es real. La irrealidad deja de serlo en el momento en el que se pinta. Una manzana, un bombín, una paloma, ese es Magritte. Sólo parecen absurdos cuando no se diferencia entre la realidad y la representación.

Y qué ocurre cuando no hay figuración, cuando no hay objeto sino sólo concepto. Abstracción sin contenido, contenido sin razón, reivindicación que no se entenderá. Sólo arte, plasmación. Blanco sobre blanco: Malevich. Negro, blanco, rojo y amarillo: Mondrian.

El arte por el arte. Poesía por poesía en la que cabe filosofía: María Zambrano. ¿Todo debe ser racional? Y ¿no nos cegará tanta luz? Quizá lo entendamos dentro de mucho: "Y la poesía pura fue a establecer, desde el lado opuesto del romanticismo pero con más profundidad, con más derecho, diríamos, el que la poesía lo es todo. Todo, entendamos, en relación con la metafísica; todo en cuanto al conocimiento, todo en cuanto a la realización esencial del hombre. El poeta se basta con hacer poesía, para existir; es la forma más pura de realización de la esencia humana".

¿Surrealista, verdad?

Continúo con el arte y filosofando que poco tiempo queda ya... Son mucho años considerando el arte como una representación de la realidad, pero y si hartos de mirar al mundo decidieron encerrarse en los sueños ¿qué mal hicieron? Desintegración de la persistencia del tiempo:

Realidades oníricas, estados profundos de vigilia, paranoias conscientes. El mundo de los sueños se convierte en un realidad concreta, tan concreta que hasta se pinta. Se trata del surrealismo visionario de Dalí: una sola imagen ambigua puede ser lo suficiente para extenderse infinitamente en la mente de quien mira. Dalí pinta España, pinta el tiempo y el miedo, la vida y la muerte, lo que otros no se atrevieron. El surrealismo también es parte de la realidad.

Juegos de imágenes que hay que aprender a descubrir, a disfrutar, sin intentar entender. El sentido está en todo y aparece cuando menos lo parece. No se puede encasillar a un artista en una época, ni a un filósofo con una idea, si saltamos el prejuicio encontraremos el arte. Hace falta hallar la tercera etapa de Dalí. Dalí y Disney, un trabajo que no se llegó a realizar, pero en el que se aprecia su influencia en muchas de las películas actuales. Una estética de gran belleza.


Filosofía de lo absurdo

Pensamos que la filosofía tiene que ver con lo más abstracto, con lo más intelectual, con lo más comprensible, pero ¿y si no? Hace algún tiempo inauguré un apartado en este blog que hoy quiero volver a reivindicar: Filosofía de lo absurdo. Porque a través de lo más absurdo también se puede entender puesto que quizás es una de las cosas que más nos hacen reflexionar. Ante lo claro y simple caben pocas preguntas. Un cuadro con muchos detalles puede ser considerado muy bello, pero uno con pocas líneas desemparejadas nos conduce a preguntarnos sobre qué es el arte.


Esto pensaron los dadaístas, esta es la idea que tenía Duchamp cuando le dio la vuelta al urinario y lo titulo fuente. Nada más absurdo pudo levantar más ampollas. Irritó, escandalizó... ¿sólo porque ironizó?, ¿se rió del arte o lo dotó de un nuevo sentido? ¿No tiene acaso las formas sinuosas y el blanco impoluto de la piedra clásica? ¿Qué hace al arte? ¿Qué es el ARTE?

También ocurre lo mismo en el cine: ¿por qué las películas de los hermanos Marx nos hace tanta gracia sino por lo absurdo de sus razonamientos? Y, al mismo tiempo, ¿no es el que mejor critica las convenciones sociales, el gobierno autoritario o el juego estúpido que es una guerra? Eugenio d'Ors reivindicaba la expresión frente a la definición y, a veces, la mejor manera de expresar es la pintura, es lo irónico, es lo irrisorio... aunque parezca absurdo, reirse es haber captado el concepto.

Perdón por la abstracción

Cómo pasa el tiempo. Quería haber comentado las impresiones acerca del seminario de arte contemporáneo: Pintura y Fotografía al que asistí hace unas semanas. Haber hablado sobre la exposición del fotografo Ortiz Echagüe, sus miradas a España, sus reflejos con Sorolla. Querría hablar del arte abstracto que estoy descubriendo, de cómo ya no somos nada sin imágenes, de como Eugenio d'Ors decía que no había mejor forma de pensar sino pintado. Y es que cada vez estoy más convencida de que no sé pensar si no es en imágenes. Ideas expresadas en pinturas, en imágenes... ¿Las palabras? Cosas abstractas donde no hay sentimiento. Inteligencia, voluntad y afectos. ¿Y qué son los afectos?

Perdón por la abstracción, perdón por la nostalgía... Hay cosas que no se pueden decir con palabras. Concretémoslo. Veámoslo. Un corto que me encantó:

Derribando muros

Quería haber seguido comentando mis descubrimientos orientales, rendir homenaje a la caída del muro de Berlín, comentar cómo algunos quieren hacer creer que estuvieron, reivindicar lo lejos que está de una dictadura, por mucho que lo diga un presidente del gobierno y lo diferente que es de otros muros orientales por muchos que se empeñen en decirlo.

Decir "quería" implica que ya se ha pasado el tiempo de seguir hablando de ello. Ahora estoy en otra zona de España donde los problemas son otros. Paso varios días en el hospital. Me gustaría hacer una encuesta, aunque fuera informal, sobre cuánta gente está acompañada, sobre cuánta gente no se encuentra sola. La soledad es la peor enfermedad y la única que no puede ser superada por uno mismo.

Vuelvo al pueblo y me encuentro con Hasam, es del norte de Marruecos, tiene una carnicería a la que suele acercarse toda la comunidad musulmana. Gran parte de lo que gana se lo envía a su familia y el resto se lo gasta llamando por teléfono en el locutorio que está en la misma calle. Hay diez cabinas y, sin embargo, siempre hay gente esperando. Esperando derribar el muro de su soledad.

Descubriendo Oriente

Hace unos años me interesé mucho por el caso de Margaret Mead, una de las pioneras antropólogas que hizo trabajo de campo en Samoa. Las conclusiones que extrajo de su estudio influyeron decisivamente en la liberalización sexual de la mujer en Occidente. Sin embargo, más interesante que lo que dijo fue lo que calló y que fue publicado por el antropólogo Derek Freeman años después. ¿Mead se había inventado los datos? Freeman descubrió que las afirmaciones de Mead eran superficiales debido al poco tiempo que estuvo con los samoanos sin ni siquiera hablar su idioma.

Debo confesar que fueron estas ideas las que me sobrevinieron cuando comencé a leer el libro de Ruth Benedict: "El crisantemo y la espada". Al comienzo del libro que su estudio es fruto de la necesidad del ejército americano de conocer más el pueblo japonés, con el fin de adelantarse al enemigo y poder vencer la guerra de Vietnam. ¿Benedict podía haber alterado datos con el fin de darle al pueblo americano una visión interesada de los japoneses? ¿En qué se basa la autora para hacer todas las afirmaciones que hace?

Aunque estas fueron las primeras preguntas Ruth Benedict comienza aclarando que el origen, causa y explicación del libro fue la guerra de Vietnam, sin embargo aunque el trabajo se debiera a un encargo del Ejército americano subyace una motivación antropológica de la autora que quizá nunca hubiera podido llegar a realizar si no se hubieran dado estas circunstancias: “El objetivo de un estudio como éste es describir actitudes de pensamiento y comportamiento profundamente enraizadas.” Todo un descubrimiento del mundo oriental. Ya os iré contando que tal.

¿Ficción o realidad?

Siento volver al tema del cine, pero últimamente le estoy dando muchas vueltas a por qué nos gustan las películas que nos gustan y por qué se hacen las películas que se hacen. El otro día comentándolo con un amigo le decía que lo que me más me inquieta es que el cine es el escenario que hoy en día tenemos para proyectar todo lo que se nos ocurra, pero eso no quiere decir que sea real.

Así como sabemos diferenciar que lo que ocurre en un libro no tiene por qué ser real, la pantalla hace que sea más difícil esta discriminación. El poder de la imagen es tal que podemos crear todos los mundos que queramos sin tener que pensar en las consecuencias que se derivarían si eso pasase en la realidad.
Ayer volví a ver Slumdog Millionaire y me pareció que es una de las mejores películas que se han hecho en los últimos tiempos. Se representan verdades muy crudas e incluso crueles en algunos casos. Sin embargo, toda la película es una apología de como con la verdad siempre se gana.

En cambio, en las últimas semanas han salido muchas películas que intentan vender una opinión o una porción de la realidad como si se tratasen de algo general o directamente de una verdad, como es el caso de "After", "Mentiras y Gordas" o "Ágora". ¿Qué pasa cuándo no está tan clara la diferencia entre ficción y realidad?

¿Por encima de todo?

La semana pasada Estados Unidos se pegó al televisor durante horas para seguir a un globo familiar se desata de la terraza y sale volando por el barrio. El hijo menor no aparece y se deduce que está dentro. Nadie duda en que hay que hacer todo lo posible para salvar esa vida. El globo cae, pero está vacío y ¿el niño? "encerrado" en una caja de cartón... USA respira aliviada. Siguiente capítulo: los padres del niño pueden ir a la cárcel por engañar a todo un país que se ha gastado millones con la "broma".
Curiosamente cuando tenía este incidente (no sé cómo denominarlo) tuve la oportunidad de ver Up!, la última película de animación conjunta de Disney y Pixar. La trama es más o menos parecida, aunque no sé cual se acerca más a la ficción o a la realidad.

La película refleja muy bien el problema social de la soledad tanto en personas mayores como en los niños más pequeños. Problema que nos atañe a todos y que hay que repensar. Además muestra cómo el ser humano es capaz de elevarse por encima de todo por las personas a las que quiere, quizá porque es esto lo que realmente mueve el mundo y no el simple afán por hacer de la vida un show.

Cada vida importa, cómo no...

Umberto, 59 años. 15/10 - 6:45 AM. Benidorm.

Tras de mí se cierra la puerta del autobús que ha de conducirme a mi destino. Soy la única persona junto con el conductor, nadie más se sube en ninguna parada, así que comenzamos a hablar. Umberto dejó los camiones porque quería estar con su familia y dormir en casa y se metió al mundo de los autobuses: "Dejé los camiones para dormir en casa, pero con los autobuses casi no los veo, llego por la noche y me acuesto". Le pregunto por los sitios que habrá conocido gracias a su trabajo: "Cuando eres joven te encanta porque te recorres toda Europa, pero una vez lo conoces prefieres estar en casa". Le digo que al menos tendrá contacto con la vida de mucha gente interesante y entonces me suelta una gran verdad: "No suelo conocer a nadie, hago trayectos cortos y cuando se dirigen a mí es para recriminarle que se ha retrasado". Me despido de él con una sonrisa, le deseo que pase un gran día que no teminará hasta las nueve o diez de la noche.


Teodora, 74 años. 16/10 - 13.30 PM. Hospital Marina Baixa.

Teodora no puede hacer nada sola, no habla excepto cuando duerme, pero sé que entiende todo lo que pasa a su alrededor. Está ingresada hace días. Su marido viene todas las mañanas a darle el desayuno, sin embargo, ayer no pudo ir porque por la noche después de cenar solo en un bar decidió echar suerte en una tragaperras. Desafortunadamente ganó 100 euros que cambió en la barra. Cuando se dirigía a su casa fue rodeado por una banda de delincuentes que le golpearon y le robaron todo, así que se pasó la noche en comisaría y la mañana siguiente cambiando cerraduras. Mientras de Teodora se encargaron las enfermeras de la planta. Día y noche se recorren cada habitación repasando cada petición. Le dieron de comer, la cambiaron, le sonrieron.

No podemos dejar de gritar que "Cada vida importa".

Nobel de qué y por qué

Cuando me dijeron que Obama recibiría el premio Nobel de la paz, pensé que me estaban tomando el pelo, luego pude comprobar que era cierto. ¿Por qué un Nobel? ¿Por qué el de la paz? Sin entrar a considerar qué cosas ha hecho bien o mal, ¿qué ha hecho por la paz?

El Comité Nobel anunció que premia a Obama por sus “esfuerzos extraordinarios para reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos” concediendo especial importancia a su visión y trabajo por “un mundo sin armas nucleares”.

Lo que no se dice es que no se reúne con ciertos presidentes para no tener problemas internacionales. La mayoría de ciudadanos también se esfuerzan por cooperar con otros pueblos y no tienen armas nucleares y nadie piensa que se merezcan un premio.

Algunos dicen que más que por los éxitos concretos se lo han otorgado por los anhelos futuros que suscita, pero no se puede premiar a alguien por lo que parece que puede llegar a hacer sino por el trabajo de muchos años y la fuerte repercusión que eso ha tenido. Se trata de una nueva campaña de imagen que no ha salido del todo bien: nadie piensa que Obama se lo merezca y todos empiezan a pensar en el desprestigio en el que ha caido el Nobel de la paz.

Viva la vida

Pensar lo obvio, poner de manifiesto lo que está oculto, caer en la cuenta. ¿Qué es eso sino filosofar? ¿Y qué es la filosofía sino el vivir mismo? Me encanta cuando Ortega habla de la vida, porque en sus palabras, aunque leídas, se oye el grito desesperado, las ganas profundas de no dejar de vivir ni por un sólo instante.

Mucho se habla últimamente de la defensa de la vida precisamente porque durante mucho tiempo se ha omitido hablar de ella. No hemos querido pensar, creyendo que ya lo harían otros, que quizá ya no hacía falta. Nos hemos afanado en correr, en luchar, en vencer, pero realmente poco en vivir. Poco en pensar qué es eso de la vida y ¿acaso sabemos qué es? La vida es una tensión entre la afirmación y la negación, es una constante antítesis, una paradoja clara y distinta, una maravilla arrolladora. Póngasele el calificativo que se quiera para descalificarlo, que eso mismo es un ejercicio del vivir.

¿Y es que pensáis que quien ha disfrutado por un momento de la alegría de vivir, preferiría, acaso, morir? Desearía que nadie lo hiciera nunca, pero un tiempo infinito impediría precisamente que disfrutáramos, como ya apuntó Borges. Profundo egoísmo el nuestro que preferimos seguir viviendo sin ocupaciones ni preocupaciones antes que permitir a que otro ser las pueda alcanzar. ¿La vida es un fin último? La vida es el principio de los principios.

Importante de verdad

No pudo ser. Los Juegos Olímpicos no pasarán por Madrid en 2016. Algunos dicen que dejemos de intentarlo, que aunque tengamos ya las infraestructuras deportivas y los medios preparados no nos los van a dar. Y no lo van a hacer porque priman más los intereses políticos que los realmente deportivos. En cambio, otros dicen que dejen de utilizarlo de herramienta política, que los JJ.OO. nos sirvieron para que China deje de celebrar aniversarios comunistas por lo que no conseguirán grandes cosas con Brasil.

Sin embargo, mientras se habla de deporte se ignoran cosas realmente importantes como que Madrid es en 2009 Capital por la vida, con el lema "cada vida importa". El sábado 17 de octubre sí pasará algo grande en Madrid. Se ha convocado una manifestación que comenzará a las 17:00h para dejar bien claro que no todos estamos de acuerdo con el aborto. Una marea roja inundará las calles reclamando por el Derecho a vivir, por la mujer y la maternidad.

A eso sí que vale la pena ir.

La ilusión perdida

¿Qué hacer cuando la ilusión desilusiona?
¿No será apariencia que ya no quede ilusión?
¿Puede acaso desaparecer si es la que nos empuja a vivir?
¿Será malo vivir de ella? ... ¿Y, quizás, no será peor sin ella?

Una ilusión que se desvaneció como un castillo de naipes que el viento sopló,
como una estación desierta donde nadie, al fin, se apeó,
como aquella maleta que olvidada, en la vía, se quedó,
con una ilusión dentro que alguien, un día, encontró.


Nuestro ¿nuevo? tiempo

Mucho se ha hablado en este blog sobre Revolución, sobre cambiar el mundo, sobre comenzar por cambiar nosotros mismos. Hace unos días se volvió a hablar de ello en la entrada "Desgeneración": ¿A qué está llamada nuestra generación?, ¿qué es una generación? y ¿quiénes la formamos? Utilicé unas palabras de Ortega que me parecieron muy acertadas, sin embargo, el tema no se agotó y vuestros comentarios me animaron a seguir pensando. Aunque más que mis palabras quiero utilizar, de nuevo, las de Ortega:

"¿Por qué nuestro tiempo ha de innovar, cambiar, superar?, ¿por qué ese afán, ese prurito de lo nuevo, de modificar, de hacer modas? -como se ha dicho tantas veces contra mí-, responderé que en ésta o en la próxima lección vamos, con tanta sorpresa como evidencia, a descubrir que todo tiempo, rigorosamente hablando, tiene su tarea, su misión, su deber de innovación -más aún, mucho más aún- que literalmente hablando "tiempo no es, en última verdad, el que mide los relojes", sino que tiempo es -repito- tarea, misión, innovación"**Ortega y Gasset, José. ¿Qué es filosofía?. Espasa Calpe. 1973. Pág. 160

¿Sueño de una noche de verano?

Agua sobre agua,
fina, delicada, silenciosa.
Pasa como de puntillas y no se moja,
pero lo inunda todo.

Blanco sobre blanco,
rápido, fuerte, arrollador.
Pasa y muestra el sol a su antojo,
pero no se lo lleva.

¿Sueño de una noche de verano?
Sueño porque duerme,
porque en una noche
ha llegado el otoño.

Desgeneración

Hace poco hablaba con unas amigas el carácter dormido que tiene nuestra generación, pero ¿quiénes constituyen nuestra generación? Les decía que hoy en día parece que los poetas y los pintores tienen conciencia generacional. Se buscan y se leen, acogen sus ideas y las modelan para hacerlas propias, para mejorarlas.


Sin embargo, novelistas y filósofos parecen estar mucho más anclados en sí mismos. Luchan por destacar, por individualizarse, pero no para hacer algo juntos. Novelistas y ensayistas más que seguirse se persiguen con ánimo de derrocar. Todo el mundo habla de lo mal que están las cosas, de que mal va el país, pero no hay una discusión seria sobre qué podría hacerse.

En estos instantes me encuentro obnubilada por Ortega e inmersa en su libro "¿Qué es filosofía?". Se trata de un curso que impartió hace ya muchos años en el que intenta desentrañar qué es la filosofía y el por qué de su necesidad. Entre otras muchas cosas dedica extraordinarias palabras al concepto de generación:

"Para que algo importante cambie en el mundo es preciso que cambie el tipo de hombre y -se entiende- de mujer; es preciso que aparezcan muchedumbres de criaturas con una sensibilidad vital distinta de la antigua y homogénea entre sí. Esto es la generación: una variedad humana en el sentido riguroso (...). Los miembros de ella vienen al mundo dotados de ciertos caracteres típicos, disposiciones, preferencias que les presenten una fisonomía común, diferenciándolos de la generación anterior."*
*Ortega y Gasset, José. ¿Qué es filosofía?. Espasa Calpe. 1973. Pág. 31

Perdidos

Ha llegado el momento, el momento de hablar de las series de una época. Hay series que marcan una generació, no sólo que tiene mucha audiencia, sino que es recordada por toda una generación. Así ocurre con Verano azul, Hospital central o Friends. Quién no ha visto, no se ha reido o no ha comentado algún capítulo de Friends...

Hoy en día proliferan las series de ficción. Sin embargo, se nota cuando una despunta sobre las demás. Este es el caso de Perdidos (Lost). Empecé a verla casi por curiosidad y cuando me di cuenta no me podía desenganchar. El argumento principal parece sencillo: hay un accidente de avión, caen en una isla desierta, algunos consiguen sobrevivir, y cuando parece que no va a pasar nada, resulta que la isla no está tan desierta... ¿Quiénes son los otros que la habitan y no les dejan escapar?

Perdidos triunfa por su guión: una trama perfectamente entretejida entre las historias de todos. Por medio de flash backs vas conociendo la vida de cada personaje antes de llegar a la isla, desde lo más reciente hacia atrás. Un guión que rompe los esquemas de todas las series. Intercala la "fantasía" de la isla con las situaciones excesivamente reales fuera de ella, intercala tranquilas escenas con grandes momentos de tensión y siempre te deja con la intriga para el siguiente capítulo.

Al guión hay que sumarle efectos especiales, gráficos, imagenes alucinantes, juegos de cámara perfectos, interpretación inmejorable. Sin duda marcará un antes y después en lo que a series se refiere. Ayer vi el primer capítulo de la segunda temporada y no puedo esperar para ver el siguiente.

Adiós

Ayer me despedí de un libro. Un libro que no me ha dado nada bueno. Me dijeron que continuasé a pesar de ver en las primeras páginas que no me iba a gustar. Se convertirá en un clásico, afirmaron... ¿y a mí qué más me da? ¿Cuántos "clásicos" se han perdido por no saberlos apreciar? No debí hacerles caso, pero lo hice, espero no volverlo a hacer. Espero no volver a callar mi intuición. Preguntaréis cuál era el libro y yo diré "El último encuentro". Deje de leer quien lo leyó, que no quiero leer nada más acerca de él. Todo escritor refleja en su obra su propia vida, aunque lo que cree sea ficción. En la obra de Márai sólo he encontrado desesperación. Busco un poco de su vida. Exactamente, se suicidó.

Hoy me despido de una amiga. Una amiga que sólo me ha dado cosas buenas. Es de las pocas cabezas por las que tengo admiración. Me supera con creces y lo mejor es que no me importa. Estoy convencida que allá donde vaya triunfará, pero no con brillos y honores, no. Triunfará en la vida intelectual, ella sí será un clásico. Y yo me enorgulleceré de haber podido convivir con ella. Preguntaréis quién es ella y yo no os podré responder, aunque muchos sabréis quién es. Qué alegría que te marches y me recuerdes que aún hoy las personas son mejores que los libros.

Te dejo todo lo que puedo dejarte. Un recuerdo que ya pasó, un billete de avión, una poesía de Eugenio d'Ors que se titula "Adiós":

Yo me dejaba Castilla por tierras banda del Duero.
Cuando cuidaba dejarla, largo trance la contemplo.
En la palma de la mano ponía tres largos besos…

Allá viento los llevó donde los mandó el deseo.

11 de septiembre

Un antes y un después. Dos torres, dos aviones. Ocho años. Diecinueve secuestradores, tres mil diecisiete personas fallecidas:

Zona cero. Un proyecto. Seis edificios dedicados a oficinas y zona comercial; una área en memoria de las víctimas, el Memorial y el Museo dedicado a las personas fallecidas, un centro de las artes y la estación de transportes.

Miles de homenajes, algún recuerdo de aquel día, una sensación inolvidable que ya ha pasado a formar parte de la historia. Sin palabras.

Prostitución encubierta

Hace unas semanas una amiga me comentaba lo contenta que estaba de haber encontrado un pequeño trabajo como traductora de inglés-español en unas reuniones comerciales. Era algo temporal, una sustitución, pero que se agradece mucho en estos tiempos.

A los poco días me volvió a llamar, enseguida le pregunté cómo le había ido. Estaba horrorizada. Resulta que al poco tiempo de estar en la reunión se dio cuenta de que los empresarios españoles hablaban perfectamente el inglés y que sus servicios eran innecesarios. Sin embargo, decidió esperar creyendo que en algún momento haría falta su intervención.

Cual fue su sorpresa cuando en la comida le sentaron justo al lado del director de la empresa extranjera, ni que decir que al finalizar las reuniones este tipo le invitó a cenar y al hotel sin nbloggeringún tipo de tapujos. Mi amiga se hizo la loca y desapareció de allí como pudo. Habló con los que le habían contratado y estos se admiraban de que no hubiera aceptado tan suculenta invitación, tanto que le pagaron más de lo que tenían acordado y le ofrecieron más trabajo.

Por supuesto no aceptó. No sólo estaba horrorizada con la empresa extranjera, sino con los propios que la contrataron. Es fácil de imaginar el apuro en el que se encuentra cuando uno se descubre en una situación así y el desprecio que se siente cuando a una le tratan como un simple objeto sexual.
"Prostitución del siglo XXI", determinó tajante. Prostitución encubierta, pensé yo y me vino a la cabeza todo lo que se ha hablado este verano con los masajes con "final feliz" que se ofertaban en las playas españolas a cargo de chicas chinas. Pero, lo que más me sorprende es que ahora una cadena privada de televisión tome como argumento la triste situación de chicas jóvenes que se ven obligadas a aceptar el tipo de invitaciones que le hicieron a mi amiga por falta de recursos económicos.

Está por ver si la serie que se promociona como la de la temporada, es una denuncia a la prostitución oculta en el mundo de la moda o se queda en la extraña relación de la adolescente protagonista con su profesor cuarentón.

¿Y tú qué dices?

Cuando se habla de crisis suele hablarse de depresiones económicas, pero no tanto de las depresiones emocionales. No suele hablarse y es un gran error puesto que si las personas no están bien, no podrán trabajar bien y el rendimiento bajará provocando pérdidas que seguirán sumando la bola de nieve.

Por eso me parece importante mantener la esperanza (la esperanza es lo último que se perdió) y fomentar el optimismo (no la simplonería sino la mirada realista). Es tiempo de sacudirse la poltronería y lanzarse a decir que sí.

Al respecto de esto me gustaría recomendar la película "Di que sí". Una comedia protagonizada por Jim Carrey en la que se ve obligado por un compromiso que toma a raíz de una sesión un poco new age a decir siempre que sí. Esto le lleva a situaciones absurdas, exageradas y, en la mayoría de los casos, desternillantes como es el estilo del protagonista.

Gracias a eso deja de ser un amargado divorciado para darse cuenta que no hay que tener miedo en luchar por lo que a uno le importa, para convertirse en un luchador nato al que no se le pondrá nada por delante. Una película refrescante con una cierta moraleja inspiradora.

Filosofía social para tiempos de crisis

Así se titula la primera asignatura del segundo día de tercero de Filosofía con la que he comenzado esta mañana. Entre otras cosas hemos visto como la cuestión social comienza a final del siglo XIX. Tres hitos importantes: la depresión económica del 1873 al 1895, el crack del 29 y la actual crisis.

Creo que lo más importante de poner de manifiesto problemas o dificultades, denomínese como quiera, consiste en examinar posibles vías de solución. Vías que comenzar a recorrer, que tampoco significa que sean la panacea para todos. Creo, además, que si se es honesto y se reconoce que nadie sabe cómo salir de esta, hace falta tener en cuenta muchas más voces que antes. Porque esto no es sólo un problema económico, por lo que no sólo hay que escucharles a ellos.

Por eso me parece interesante trascender las fronteras macroeconómicas, sobre todo para los que no vamos a dar soluciones a este respecto, para escuchar a filósofos, leer la nueva Encíclica de Benedicto XVI sobre este tema: "Caritas in veritate" o echarse unas risas con Leopoldo Abadía:

La crisis ninja

Me he prepuesto un reto. Aprender algo de lo que no sé, de lo que no sé nada. Este grupo es inmenso, pero en esta entrada se concreta en la economía. Siempre había pensado que podría vivir sin entender sus entresijos, pero ahora quiero comprender el por qué de la crisis y para eso me aconsejaron "La crisis ninja y otros misterios de la economía actual" de Leopoldo Abadía, que es un señor que como yo no tenía ni idea de economía, pero que se puso a investigar y descubrió un montón de cosas. Que no fuese economista es lo que más me atrajo y lo que más estoy disfrutando, porque el libro se entiende. Reflexiones pequeñas sobre grandes temas que van más allá de teorías de mercado e inflaciones monetarias. Le dejo hablar a él:

"Es importante hablar claro. Y creo que esta crisis es una crisis también de comunicación, además de imprudencia, avaricia, soberbia y confianza. (...) Y para hablar claro hay que entender lo que se dice. Y para entender lo que se dice hay que tener criterio. Y para eso hay que tener sentido común y evitar el bombardeo de información. (...)

Por todos estos motivos, esta crisis tan gorda debería alumbrar una nueva forma de entender el día a día. Porque hemos llegado a a la situación en que ni unos ni otros saben la dimensión real de la crisis, y también desconocen por qué ha sido causada realmente. Tan sólo sabemos que estamos mal y que hay que hacer algo. (...)

Creo que, además de ser esta una crisis financiera y de confianza, es sobre todo una crisis de decencia. Porque más de uno se ha enriquecido provocándola. Porque creo que el dinero es irrecuperable. Porque nos han metido a todos en ella. Y porque creo que con el "vale todo" que desde hace unos años se promueve a todos los niveles en la sociedad, damos cancha a que realmente valga todo y sucedan estas cosas".*

* Abadía, Leopoldo. La Crisis Ninja y otros misterios de la economía actual. Espasa Calpe 2009. Pág. 53-55.

Tributo al filósofo desconocido

"Porque yo nací en el Mediterráneo" así instauró Joan Manuel Serrat la forma más correcta de mencionar mi lugar de origen. Allí he pasado unos días disfrutando de su luz intensa y su agua salada. Pero no todo en la costa es chiringuito, hay mucho por ver.

Y entre todo lo que se puede escoger no se puede dejar escapar la oportunidad de contemplar al Discóbolo de Mirón que se encuentra actualmente y hasta octubre en el MARQ (museo arqueológico de Alicante: marqalicante.com). La muestra resulta de una exposición itinerante ideada por el British Museum titulada "La belleza del cuerpo".


De las 125 piezas que se pueden ver en la exposición, dos me llamaron especialmente la atención. La primera, el Discóbolo por ser el mejor representante de la belleza, mezcla de armonía y geometría, y la segunda, el denominado "filósofo desconocido". A mí esto me sonó a una especie de homenaje a todos los pensamientos sin autor, como si de soldados caídos en guerras inhóspitas se tratara.

Un paseo por el mundo antiguo que tanto se parece al nuestro, pero que tanto hemos olvidado.

Viaje a la realidad

Me encanta viajar. Me encanta viajar y encontrarme con gente con la que nunca coincidiría y conocer sitios que nunca hubiese pisado y perderme en ellos para luego volverme a encontrar y sorprenderme al verme. Me encanta no porque todo lo que encuentre sea siempre gratificante, feliz, ideal... sino porque es la realidad.

Ayer por la noche presencié un suceso de los que deben ocurrir cientos. Dejé mi maleta y subí al autobús. Delante de mí había cinco musulmanes y una mujer musulmana con un bebé. Parecía que todo estaba en orden hasta que a la mujer que controlaba el número de pasajeros le pareció que llevaban demasiado equipaje. Es cierto que llevaban bolsas además de las maletas, pero una parte del maletero seguía casi vacía.

Les hizo bajarse y les obligó a abandonar algunas de esas bolsas en la misma estación. Ante el enfado del cabeza de familia llegó el guardia de seguridad, y mientras observamos la situación desde la ventanilla del autobús que había a cada lado de la discusión, la amable señorita se puso en contacto con la policía. Yo sólo pensaba en mi pequeña maleta que podría compensar la excesiva carga de otros y me preguntaba si esa situación hubiera llegado a ocasionarse de ser los integrantes del mismo pueblo de la tipa.

El chofer, que todavía no había mediado palabra, cortó el problema aludiendo al retraso acumulado. Se cerraron la puertas, las maletas quedaron en el interior y ellos consiguieron subir increpando en un idioma que no llego a acertar cuál es y del que sólo se desprendió algún insulto y la palabra racista.

No sé si fue racismo lo que le llevó a aquella mujer a actuar de aquella forma, sé en cambio que aquello sí provocó en este grupo un sentimiento de dolor que espero no se traduzca en racismo. Sé que juzgamos muy pronto y que cuando uno se cree por encima del resto, cree tener derecho a perder la educación. No nos fijemos tanto en las maletas como en la dignidad que tiene toda persona.

Nueva sensibilidad

De lo malo siempre se puede sacar algo bueno. Incluso de las peores películas puede hacerse una buena crítica cinematográfica. Sin embargo, con "Appaloosa" resulta francamente difícil. El film dirigido, producido e interpretado por Ed Harris narra la típica historia de western americano.

Si nos fijamos en la interpretación de los actores, todos grandes estrellas de cine, en el juego de cámaras, en los escenarios, etc. debemos otorgar una puntuación alta. Pero si, en cambio, nos interesa la trama, el guión, la historia quedaremos decepcionados. Cuando comencé a verla pensé que iba a tratar sobre el problema de poderes, es decir, como cuando en un Estado (en este caso el pequeño pueblo) se carece de un gobierno acaba imponiéndose la ley del más fuerte y como esa ley se endurece cuando se ve amenazada por otro todavía más fuerte. Hasta aquí mis expectativas eran altas, pero apareció "la chica" y todo cambió de rumbo.

No os procupeis porque aunque no os voy a contar el final, no os destriparía nada. Sí cabe una última reflexión, puesto que si algo nos escandaliza de estas películas es la facilidad que tienen para dispararse todo el rato y dejar el cadáver en el suelo sin ningún remordimiento. Ahora nos preguntamos cómo podría ser aquello. En cada época las sociedades han tenido más sensibilidad con ciertos aspectos de la vida: en la Roma clásica no estaba mal visto abandonar a los niños en la plaza de la ciudad o durante muchos siglos esconder a los niños que nacían con malformaciones.

Esto nos parece salvaje e indigno, propio de gente poco civilizada. Sin embargo, dejamos carta blanca a procesos eugenésicos o abortivos que no es más que una manera más refinada de hacer lo mismo. Dentro de no mucho tiempo nos mirarán con los mismos ojos escandalizados con que vemos appaloosa o, como me comentó alguien, con el desprecio con que miramos a los nazis.

Juegos de niños

Ayer estuve saltando a la comba desde hace no sé cuántos años... Salté como si no fuera a jugar nunca más. El motivo de comenzar a jugar carece de sentido, lo importante es lo que me hizo pensar. Quizá sea porque me acabo de leer "Filosofía de la vida cotidiana", de Rafael Alvira y se ha despertado una fuerte curiosidad por lo que tiene de filosófico hasta lo más pequeño, quizá sea que soy así y no hay remedio.

La cuestión es que pensé en todo lo que se debate hoy sobre la educación infantil, como se prohiben carteles publicitarios y no programas de televisión, como nos apesadumbramos porque los niños ya no salen a correr a la calle y permanecen encadenados a la pantalla del ordenador. Podemos pensar que es triste que se pierdan los juegos de siempre: el escondite, el pollito inglés, la comba... Mientras la factoría multimedia recibe ingresos millonarios. Sin embargo, el problema es mayor: radica en que estamos dejando que se pierdan esos juegos, la existencia de los juegos depende de su uso, si no caen en el olvido y quedan sólo en la memoria de los abuelos.

Las generaciones siguientes se acostumbrarán a juegos en 3-D, con tramas y bandas sonoras increíbles, tanto que la vida real se convierta en monótona e insulsa. Habrán perdido la capacidad de asombrarse con una pelota nueva, de descubrir la grandeza de lo pequeño cuando crezcan. Pero cómo van a descubrirlo si somos nosotros los primeros que nos hemos olvidado de aquellos, que llenamos su cuarto con videojuegos.

Esto me recuerda a la disertación que hace Wittgenstein acerca de qué es un juego. Sin embargo, no quiero irme tan lejos: recordemos nuestros juegos infantiles y trasmitámoslos jugando con ellos.

"Promises"

Dicen que los niños nunca mienten y quizá sea esa la razón por la que es tan duro oírles hablar de temas tan duros como la guerra o el terrorismo. Sin embargo, nunca solemos preguntarles su opinión.

Pero siempre hay excepciones. En esta ocasión han sido Justine Shapiro y B.Z. Golderg quienes se han atrevido a realizar el documental Promises, en el que llegamos a conocer lo complicado que es crecer en medio del conflicto internacional de Oriente Medio a partir de los testimonios de siete niños (de 9 a 13 años). El documental muestra las diferentes partes del conflicto, se escucha desde un judío ortodoxo hasta un musulmán radical, pasando por distintas voces que desean la paz.

Hablan del conflicto, se ven claramente las dificultades que tienen para comunicarse, pero si algo muestran con crudeza es como esos niños están siendo moldeados y presionados ideológicamente por los adultos, lo que, sumado a una separación total entre judíos y palestinos, hace imposible crecer sin un odio feroz hacia el otro "bando".

Promises más que un documental es un proyecto en el que se intenta unir a niños de las dos partes para que se den cuenta de que no son tan diferentes y que ambos desean la paz. El encuentro es una de las partes más emocionantes. Sin embargo, hacen falta muchos más para poder alcanzar una solución.

Un canto a la esperanza, una bofetada moral para los adultos, un grito de ayuda a la humanidad. Shalom!

Días negros de sol

Hay veces que lo fácil se hace difícil y aquel problema que creías ya resuelto renace de nuevo. No hay día que no nos levantemos con titulares llenos de desgracias. Cuando no nos ataca la gripe A (NH1Pi3'14...), el fuego obliga a evacuar a pueblos enteros o en el peor de los casos alguien decide que nuestra vida tiene menos valor que unos ideales y somos víctimas de un atentado terrorista.

Las desgracias ocurren y, a veces, lo hacen inesperadamente, sin embargo, otras muchas, pueden ser evitadas. Si levantarnos con esas noticias ya hace que se ensombrezca el día, cuando nos enteramos que el incendio fue provocado, que la bomba mato a dos inocentes, pero quería matar a muchos más... entonces el día no sólo se oscurece sino que termina lloviendo y calándote hasta los huesos.


Nos sorprendemos de que países extrajeros (como ha sido el caso del Reino Unido) avisen a sus ciudadanos de que España es un lugar peligroso contínuamente bombardeado. Nos sorprende que se alarmen tanto porque nos hemos acostumbrado a convivir con asesinos. Espero que estos ataques terroristas no sirvan para acabar con nuestra sensibilidad, sino para unirnos más fuerte con el fin de acabar absolutamente con ellos y poder tener la esperanza de que el día luzca a pleno sol.

La falta de sentido

Hace alguna semana comenté y, vuelvo a reafirmarme en ello, que terminar un libro es una de las mayores satisfacciones de esta vida. Yo lo he vuelto a sentir al acabar el "Werther" de Goethe, la obra emblemática del Romanticismo europeo y refugio de todos los enamorados sin esperanza. En esta novela epistolar se narran las desventuras, penas, sufrimientos y amarguras del joven protagonista que padece, hasta el suicidio, por el amor imposible que siente por Carlota, mujer ya comprometida.

Una novela romántica, pero no romanticoide como se entiende hoy en día. Todo lo que se refiera a "amor" se asemeja con un sentimentalismo aberrante y lágrimas por todos lados. Es cierto que Werther llora y padece hasta que, ciego, no de amor, sino de desesperación, decide que el mejor camino es el suicidio. Pero el gran error de Werther es creer que una vez perdida la razón (no el amor) por el amor, la vida pierde su sentido.

Pero si algo ha perdido su sentido en nuestros días son los conceptos de la vida y el amor (véase el auge del aborto y del divorcio, por ejemplo), cuanto más se ensalzan, más se manosean y, finalmente, más se menosprecian. Hacen falta buenos libros que reconstruyan el camino perdido. Yo, mientras, me voy dando cuenta de que si algo me gusta más que acabar un libro es empezarlos todos. Empezar sin compromiso, sólo para que él me cuente qué cuenta, pero sin que luego me pida cuentas si no lo termino.

Libros empezados recientemente: "Filosofía de la vida cotidiana", Rafael Alvira; "Soledades", Góngora; "La elegancia del erizo", Muriel Barbery; "Las mujeres, que leen, son peligrosas", Stefan Bollmann... hummm.
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