Crisis en el día mundial de la Filosofía

En este día promulgado por la ONU tengo que confesar que estoy sufriendo una profunda crisis de identidad filosófica. En Filosofía joven, grupo de Facebook que coordinamos algunos filósofos, nos preguntamos esta semana sobre uno de los temas más discutidos hoy en día: los límites de la ciencia, e incluso muchas veces se plantea si sigue habiendo un límite. Parece que sólo es cuestión de tiempo que la ciencia consiga dar una explicación definitiva a las grandes preguntas de la humanidad como aquellas clásicas ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?

O las modernas de la existencia del alma, del más allá, de Dios, los sentimientos humanos, la inclinación a amar, a rezar, etc. A pesar de que nos resulta una visión reduccionista parece que cada vez más entendemos todo lo que hacemos como una danza de moléculas o un vaivén de neuronas. Por eso nos preguntábamos esta semana, ¿qué tiene que decir la filosofía a la ciencia?, ¿puede aportar algo al discurso científico o por el contrario es éste quien está robando todos los argumentos a la filosofía?, ¿cabe una filosofía científica? O ¿es precisamente el sueño científico quien ha arruinado la filosofía?

Sobre estas preguntas di algunas respuestas en el post anterior, sin embargo ahora se nos plantea otra: ¿Qué tiene qué decir hoy la filosofía al mundo? ¿Puede aportarle algo? La filosofía no se puede reducir a dar pautas morales a los científicos sino que le corresponde mucho más, ¿el qué? Lejos de dar alguna respuesta optimista sólo hay silencio, una pequeña tentación de escepticismo. La verdad, me cuesta mucho aceptar que la filosofía, el saber de los saberes, se encuentra sin contenido... pero al mismo tiempo pienso que su objeto es, sin lugar a duda, la realidad. Aunque tampoco sé si lo creo porque mi amor por la filosofía no me deja ser objetiva.

¿Puede que hoy en día la filosofía sea una, no simple, reflexión sobre otros saberes especializados? En ese caso temo que la filosofía se convierta en un manuales metodológicos que indiquen con una superioridad, que no sé si todavía conserva, lo que deben hacer.

¿Qué podemos esperar de la filosofía?
¿Qué espera la Humanidad?
¿Qué esperas tú?

8 comentarios:

Tatharmith dijo...

Como analfabeto filosófico que soy la única y más importante explicación que le encuentro a la utilidad de la filosofía hoy día es que por cada pregunta que responde la ciencia nos salen otras tres nuevas completamente desconocidas que hay que solucionar, lo que me lleva a la necesidad de tener que saciar mi ansia científica y filosófica (que desde mi punto de vista van completamente de la mano) de alguna forma. Con lo cual la curiosidad por saber más no va en detrimento sino más bien lo contrario.

Daniel González dijo...

Estimada Raquel. En mi opinión hay una cosa que la filosofía ha conservado desde su nacimiento a lo largo de todas sus transformaciones, sus mutaciones, sus pérdidas, sus renuncias y sus fracasos: el compromiso con la lucidez.

El problema cuando discuto de este tema con filósofos es que ellos (o vosotros, si prefieres) parecen no acabar de aceptar del todo que dicho compromiso no es de ninguna manera monopolio de la filosofía. Es más, ésta lo comparte con la ciencia. Incluso voy más allá: pocas empresas como la científica está aportando lucidez a quienes la buscan. Y no sólo en cuanto a comprensión de la naturaleza, sino también sobre el hombre. Sólo hay que ver los prometedores progresos que están haciendo éstas desde que se han empezado a interesar por Darwin y por von Neumann o John Nash (teoría de juegos).

De manera que, en mi modesta opinión, la pregunta no es qué puede ofrecer la ciencia, sino si la filosofía sigue manteniendo hoy parte del vigor que poseyó un día. En mi opinión (que en realidad no es mía) la filosofía puede hacer dos cosas (ambas, creo, igualmente válidas y no necesariamente excluyentes).

Una es colaborar con la ciencia ayudando a hacer ésta más inteligible, conectando diferentes teorías y ayudando a recomponer con elementos procedentes de diversas parcelas científicas una representación más veraz de la realidad, tanto natural como humana, si es que tiene sentido seguir distinguiéndolas (Spinoza me parece más relevante que nunca). En fin, mi pregunta desde este lado del campo es si algunos ámbitos de la filosofía no están recibiendo aportaciones sobresalientes por parte de científicos. Piensa, por ejemplo, en Marc D. Hauser o en Antonio Damasio

La otra es la de jugar por libre. En reflexionar de manera libre (a condición de la agudeza) sobre el flujo de la existencia. Y hay que decir que si antes la filosofía era una compañera de la ciencia, en este otro sentido, me parece que se acerca mucho a la literatura, sobre todo a ese cajón de sastre que es la novela. De hecho, ahí están Kundera, Houlbeque, McEwan o Roth (philip, naturalmente), por limitarme a unos cuantos "hombres ¿blancos? vivos" (vaya, no he podido resistirme al chiste fácil).

Lo que me cuesta aceptar son algunos de tus argumentos en la entrada anterior, sobre el neopositivismo, donde me ha parecido advertir cierto espíritu de trinchera (o de catacumba, chi lo sá) ante la ciencia y eso que a menudo se denomina cientifismo pero que la mayor parte de las veces suele ser una forma más o menos retórica de denunciar a la ciencia en una especie de proteccionismo filosófico. Pero ahora vi este nuevo artículo y he acabado por contestar aquí. Espero que haya tiempo de volver al tema en otra ocasión.

La filosofía, digo, es ante todo un compromiso con la lucidez. Y la lucidez debe celebrarse venga de quien venga, así calce gafas de filósofo o vista la bata de un científico. No confundamos la defensa de la lucidez (a la que la ciencia cada vez hace más aportaciones) con la competencia gremial por un territorio sobre el que la filosofía hace mucho que dejó de tener la exclusividad.

Saludos y disculpas por la desvergonzada extensión del comentario.

Pd: si Thales de Mileto, Platón, Aristóteles o Spinoza hubieran nacido hoy ¿a qué piensas que se dedicarían?

Raquel dijo...

Gracias por tu comentario Tatharmith. Das bastante en el clavo, está claro que mientras haya conocimiento (en su sentido más amplio) habrá filosofía ¿pero qué clase de filosofía?

Ojalá la gente buscase las respuestas a esas preguntas que se abren en la filosofía ¿pero crees que hoy en día se acude a la filosofía? No lo tengo tan claro...

Raquel dijo...

Estimado Daniel, gracias por tu interesante comentario. Tu respuesta es un claro ejemplo de la situación actual. Tenemos claro que la ciencia le ha "robado" el terreno a la filosofía, y no digo que ésta tenga que arrebatárselo a la ciencia, sino que en este caso ¿qué debe hacer la filosofía?, ¿a qué se tiene que dedicar?

La falta de espera en la literatura está asumida. El asunto que nos planteamo es si está ocurriendo o ocurrirá lo mismo con la filosofía. Es una sensación de nostalgia, de melancolía, de derrumbe. ¿Qué cabe esperar de la filosofía? ¿Qué le puede aportar al mundo?

Considero que hay que repensar la filosofía. La filosofía será lo que nosotros hagamos de ella, pero para eso hay que saber hacia dónde queremos ir. Y sin embargo, a pesar de esta tristeza, creo firmemente en que lo conseguiremos.

Respecto del post anterior nada de trincheras, soy fan de la ciencia pero amo a la filosofía. Llevo un par de días reflexionando sobre estas cuestiones, escribiré algo más sobre la interdisciplinariedad entre ciencia y filosofía.

P.D. Si Thales de Mileto, Platón, Aristóteles hubiesen nacido hoy serían científicos, claramente. Spinoza no lo tengo tan claro... creo que sería un defensor de la New Age y escribiría libros a lo James Redfield.

Daniel González dijo...

¿Spinoza con la New Age y James Redfield? Esto me resulta muy muy chocante. De lo más chocante, de hecho, que he escuchado en mucho tiempo. La New Age tiene demasiado de pensamiento fuzzy (pensamiento flácido, como lo llaman ahora algunos) como para encajar en la personalidad intelectual de Spinoza, que fue un campeón de la lógica (Ethica more gemoetrico...) y la crítica racionalista (Tractatus tehologico politicus).

No sé, pero me inclino más a verlo haciendo filosofía al estilo de Dennett, aunque también participando en refriegas intelectuales como Sokal. O, por qué no, debatiendo con Penrose sobre IA. Lo digo porque su obra es la de un racionalista casi por cualquier página que la abramos. En cambio, no encuentro nada en su ella que le acerque al batiburrillo más o menos místico-pop de la New Age. Pero quizá es que me he perdido algo.

Saludos.

Raquel dijo...

Veo Daniel que eres bastante partidario de Spinoza. Yo no logro entenderlo la verdad y mucho menos su mística naturalista. A eso es a lo que me refería con la New Age, que se nutre bastante de esa visión panteista, aunque pocos lo habrán leído.

Es difícil determinar a que se dedicarían. De la misma manera que Aristóteles o Platón podrían ser científicos pero no dudo que tendrían una visión muy filosófica, de preguntarse el poequé y el para qué. Puede que Spinoza siguiese siendo un lógico racionalista y tener encuentros con la New Age, no me parece tan descabellado... pero seguro que yo también me pierdo algo.

Daniel González dijo...

Hmmm... creo que es una asociación de ideas demasiado precipitada (la del panteísmo de Spinoza con la del panteísmo New Age). El panteísmo de Spinoza (que sólo es una capa de su filosofía) es teológico, pero no religioso. Tampoco hay muchos resquicios para la mística en su pensamiento. Eso creo que lo sitúa a una distancia muy prudente de cualquier asociación con la New Age.

Por otro lado, si el panteísmo convirtiera a Espinoza en un mísitoc, ¿qué diríamos de Newton, quien definió el espacio absoluto como "sensoriun Dei" (Sensorio de Dios)?

Verás, aquí hay un problema de fondo: en el siglo XVII la física y la filosofía utiliza el lenguaje de la teología. Se trata de una situación muy distinta a la de la Edad Media, en la que la teología era un discurso restringido a los teólogos. A diferencia de lo que suele pensarse, en la Edad Media no todos los académicos podían hacer afirmaciones teológicas, de manera que la filosofía y la teología estaban mucho mejor delimitadas que en el siglo XVII. Para comprobarlo te invito a que leas textos filosóficos del siglo XVII, y comprobarás que el lenguaje que suelen emplear es el teológico. Descartes, Berkeley, Malebranche, Newton, Leibniz, ¡Spinoza! En la Edad Media habría sido inaceptable.

A ello hay que sumar otro problema. La concepción del lenguaje sostenida por la escolástica clásica (la de Tomás de Aquino, pero no la del nominalismo del siglo XIV) parte dle presupuesto de la "analogía" (¡es todo tan aristotélico!). LA analogía significa que el mismo término tiene significados parecidos -pero no iguales- según de qué objeto se predique o en qué contexto se use. Por ejemplo, "grandeza" no significa lo mismo predicado de un objeto físico que de predicado de Dios.

En el siglo XVII, en cambio, la filosofía adopta un "a priori" semántico diferente: la univocidad (en realidad esto puede rastrarse hasta el nominalismo de Escoto, pero no nos perdamos). Bien, eso, unido a la "teología secular" (a que la filosofía hablaba el lenguaje de la teología) generó toda una serie de problemas que eran al mismo tiempo problemas de filosofía natural y también teológicos. Por ejemplo, ¿cómo interpretar desde una semántica de la univocidad el enunciado "Dios está en todos los sitios"? Ese problema está detrás del "sensoriun Dei" de Newton, y también del panteísmo de Spninoza.

Otro ejemplo sobre todo esto es el problema del poder de Dios ("potentia Dei absoluta/ordinata"). Se trata de un antiguo problema teológico que en el siglo XVII va a emplearse para discutir un problema distinto (De filosofía de la naturaleza) a saber, la necesidad de las leyes de la naturaleza o el problema de la necesidad lógica ("¿puede hacer Dios que 2+2 de otro resultado distinto que 4?" -Descartes-.

En fin, lo que quiero decir es que si hablamos del siglo XVII debemos estar preparados para leer filosofía con el lenguaje de la teología. Spinoza también está aquí. Pero no hay nada en su panteísmo "teológico" que lo acerque a la mística. En fin, estamos discutiendo en un formato bastante limitado, pero espero por lo menos haberte hecho reconsiderar esa asociación New Age de Spinoza.

Saludos

Ps.: Quizá interesante este artículo sobre las relaciones entre matemáticas y teología:http://www2.hmc.edu/www_common/hmnj/davis2brieflook1and2.pdf

Y por si no lo conocías, el poema de Borges sobre el judío que pulía lentes:
http://www.poesia-inter.net/jlb0559.htm

Raquel dijo...

Daniel, después de tus palabras reconsidero mi planteamiento sobre Spinoza. ¡Queda tanto por saber! Cuando investigue un poco más ya te diré... como estás en el anonimato espero que te sigas pasando por aquí y aportando tanto como en esta entrada. Gracias por los comentarios y también por lo enlaces.

Un saludo.

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