Pensar con el cine



Hay muchas películas de superhéroes y de simples héroes, a pesar de que no soy una gran aficionada a este género algunos amigos me han dado a conocer este mundo fantástico entre realidad y ficción, me han hecho valorar el gran esfuerzo de la elaboración de un cómic e incluso me han hecho maravillarme con este arte.


Por recomendación de uno de ellos vi hace unos días: Batman, el caballero oscuro. No diré que no estaba llena de prejuicios al comenzar la película, de la misma manera que no puedo decir que no me encantó. Como toda buena película de superhéroes no faltaron los valores como la justicia, la amistad, la lucha del bien contra el mal. Pero lo que le diferencia de las demás es que Batman no tiene los superpoderes del resto, cierto que tiene una fortuna que nunca tendremos, sino que se sirve del mundo para su lucha. Otra cosa en la que se distingue es que no te da respuestas sino que te plantea a través del héroe muchas preguntas, dudas ética y morales no fáciles de resolver.

Además hay dos cosas que me gustaría remarcar. La primera es como saben tratar los norteamericanos el terrorismo: la figura del Jocker representa a la perfección la sinrazón, no se mueve por nada que puedas preveer sino por el mero hecho de divertirse, de romper la baraja y sembrar el caos, porque sólo en el caos puede reinar, y frente a eso no cabe ningún tipo de negociación sólo la destrucción.

La segunda escena que me impresionó fue la que representa el dilema del prisionero, para entender este dilema hay que imaginar a dos prisioneros en diferentes habitaciones, a ambos le proponen lo mismo: si declaras culpable a tu compañero quedarás libre, pero si él lo hace primero tú quedarás en la carcel, sin embargo si ninguno culpa al otro los dos quedaréis libres. Esto que puede parecer demasiado simple, está siendo objeto de profundos estudios filosóficos y sociológicos hasta tal punto de protagonizar una de las mejores escenas de la película.


En ésta se muestra como los ciudadanos huyen dos en ferris. En uno viajan todos los prisioneros que son trasladados de cárcel y en el otro personas inocentes. Pero el Jocker saca un as: cada barco tiene el dispositivo para activar una bomba en el barco contrario, pero en este caso si ninguno de los dos ha acabado con el otro, el Jocker destruirá los dos ferris. No voy a contar qué sucede después porque me parece la clave de la película. Dejo una intriga abierta y una fuerte recomendación.

4 comentarios:

Arcana Mundi dijo...

Me aburren soberanamente las simplonerías de los estadounidenses. Afortunadamente los europeos no hacemos películas tan grotescas.
¿Qué decirte? Creo que el papel del terrorista loco... pues no se da en la realidad. Todo tiene un porque, aunque nos quieran vender la moto de la no causalidad.
Si hay un terrorista hay un problema. No racionalizarlo pasa factura.
Por cierto, "los buenos" también pueden sacar jugo a la creación de fantasmas colectivos.
¿Te gusta la filosofía? Entonces te gustará mi blog.
Visítale si esa es tu voluntad.
Saludos

www.molestoluegoexisto.blogspot.com

Ovidio dijo...

La gracia está en que el terrorista sí tiene un motivo: Romper el horrible fascismo de la ley y del orden que trajo un hombre vestido de murciélago en la ciudad más corrupta de América.

Considero que la película está muy pero muy lejos de ser simple, de hecho es muy notorio que la existencia del Joker se base en la existencia del propio Batman, el uno no habría existido sin el otro. Es el concepto de némesis llevado a un gran nivel. De hecho, lejos de paralelismos con la realidad, el villano acaba siendo perturbador por el simple hecho de querer armarla gorda sin más, porque le encanta y porque se considera a sí mismo el agente del caos. Y sobre todo porque quiere "jugar" con el héroe. Sin matarle.

Aunque considero que la interacción más compleja y rica de toda la película la encontramos entre la ayuda mutua entre el fiscal Harvey Dent y Batman a lo largo de la película. Sobre todo porque el final es el desenlace perfecto de una evolución entre los personajes por todo lo ocurrido. Al final el fifty-fifty se cumple incluso para bien.

Me ha sorprendido una crítica de esta película en un blog como este y la verdad es que me han encantado esos puntos de vista. Me alegro de que te gustara y gracias por poner un enlace a mi galería.

Raquel dijo...

Arcana mundi, muchas gracias por tu comentario. ¿Qué decirte yo? Creo que en todos sitios se pueden hacer malas películas pero buenas en pocos, y éstas últimas me dan igual donde se hagan.

Respecto a lo del terrorismo... siempre hay un porqué pero eso no implica que sea lógico o razonable, son dos temas diferentes. Los que solucionan el problema claro que lo tienen que "entender" pero eso tampoco quiere decir que él mismo se entienda.

Espero que sigas visitando el blog y dando tu opinión, muchas gracias.

Raquel dijo...

Gracias Ovi por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo en lo que comentas de la película. Creo que cada vez hay más puntos que comentar.

Gracias por descubrirme que del mundo del cómic también se puede hacer arte.

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