La autoridad de la palabra

.
¿Y si escribir fuera algo tan vital para el hombre como comer? Algunos sostienen que es así. La escritura conlleva un nivel de reflexión mayor que el lenguaje oral, lo escrito tiene más peso y consistencia. Las palabras pueden ser plumas que se van con el viento o pueden convertirse en piedras colgadas al cuello. Por esa razón debemos ser muy conscientes de todo aquello que decimos y a quién se lo decimos, de lo que escribimos y quién queremos que nos lea. La sociedad actual, en un alarde de superficialidad, defiende a toda costa la autenticidad y por ello no entiende que comunicar un mensaje de diferente manera no es porque la persona cambie, sino que los que escuchan son diferentes.

Uno aprende de la vida escuchando, pero lo que le podemos enseñar a la vida lo hacemos escribiendo. Saber decir es saber pensar. Sólo el que piensa bien y con claridad es capaz de escribir algo que valga la pena. Como decía María Zambrano escribir es densar la propia alma. Es necesario densar y rumiar. Por la palabra nos hacemos libres y luego el tiempo nos atrapa. La rapidez mata ese momento reflexivo que se presupone.


La instantaneidad de la imagen hoy en día tiene más fuerza que la palabra escrita. ¿Cómo devolverle la autoridad a la escritura? Siempre hace falta que alguien cuente historias. La palabra escrita consigue revolver las entrañas de una manera que la imagen no alcanza a vislumbrar. Para revalorizar la escritura hay que escribir bien apelando a algo más trascendental que un fugaz instante en color.
.

2 comentarios:

Philip Muller dijo...

Escribir, escribir, escribir! Algo que deberia estar haciendo! He dejado un comentario algo mas extenso en la entrada anterior. Best wishes! Genial la foto con Alvira.

Jaime dijo...

Estimada Raquel,

Me ha encantado el post! Afectuosamente,

Jaime

Paperblog : Los mejores artículos de los blogs