¿Es preciso ser moderno?

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Quizás la pregunta sería mejor formularla de otro modo: ¿Es preciso ser moderno en la modernidad? Sí, absolutamente preciso, para no quedar instantáneamente alojado en la antigüedad, en el inmediato pasado pero abismal y remoto del “fuera de moda”. Cuando el cristianismo se instauró como la religión del imperio los cristianos dejaron de ser perseguidos, algunos cuestionan qué mérito tenía, entonces, ser cristiano en cristiandad. Dejaba de tener ese sabor heroico que sólo se degusta cuando se está transgrediendo normas y leyes, y por eso mismo, lo “moderno” de la actualidad es no ser ateo, o incluso, pagano. Hoy en día se puede decir que el pecado es no ser moderno. Y ser moderno hace unos siglos o decenios sí tenía mérito porque desafía principios culturales establecidos, pero cuando existe una enorme libertad, y se desafía cualquier cosa, no hay ya criterio de saber qué es o no moderno.

La modernidad está sometida a los mandatos de la vanguardia, que a su vez se impone a través de la sociedad. Pero en tanto que las sociedades cambian, cambian sus mandatos. Antes se hablaba de derecho, de religión, de política, de arte, con miras de eternidad. Hoy incluso la eternidad está cambiando. Si nunca se ha podido concebir, hoy ya es difícil creer en ella. Difícil, porque ¿de qué nos sirve la eternidad, si no la vamos a poder disfrutar? El tópico del Renacimiento “Carpe Diem” se ha convertido en el “Now” (¡Ahora!), que ciertas campañas publicitarias utilizan de estandarte.

Como si a pesar de haberlo repetido durante siglos, no nos hubiésemos dado cuenta de lo efímero de nuestras vidas. Disponiendo de los mecanismos necesarios sólo nos interesa lo que pueda ser ahora, ¡Ya!, como si del último spring se tratase, pero que durara siempre... ¡Otra vez hablando de eternidad cómo si pudiera ser posible! No se pretende que las cosas sean duraderas, nadie puede asegurar el futuro, por el contrario, en el ahora se da todo lo que quiero. Porque todo puedo tenerlo y todo merezco. La modernidad está en el ahora, o mejor dicho, el Ahora es la modernidad.


6 comentarios:

Isabel Grábalos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raquel dijo...

Muchas gracias Isabel por tu comentario, nunca defraudas.

Justamento denominamos "época moderna" a toda esa serie de cambios nuevos. La modernidad exige constante novedad, transgredir hasta no poder más... llegando a la postmodernidad, ¡triple salto mortal de originalidad! La novedad de transgredir está en hacerlo en cosas diferentes.

Sin embargo, estoy de acuerdo contigo en la conclusión, ese es nuestro trabajo!

Eterna dijo...

Como te dije el otro día, el alternativo (que ahora está muy de moda) no puede mantener sus ideas fijas durante mucho tiempo, pues en cuanto sus ideas se convierten en las ideas de la mayoría, se ve a obligado a cambiar y a buscar algo nuevo (más todavía) para poder seguir siendo alternativo.
Por otro lado, hace tiempo que vengo diciendo que está tan de moda ser rebelde y romper las reglas que el único acto de rebledía que podemos tener es cumplir las normas.
:) Muchas gracias por todo, pequeña ovejita.

Isabel Grábalos dijo...

Si lo heroico en el paganismo era ser cristiano, y lo heroico en el cristianismo era ser moderno...
¿Por qué lo heroico en el modernismo es seguir siendo moderno? ¿No tocaría algo nuevo? ¿Y por qué se sienten originales transgrediendo, si es lo que han hecho las distintas generaciones toda la vida?
Creo que lo moderno es ser adolescente, y como rebelarse sobre lo rebelado puede ser una progresión al infinito... Pues aquí estamos en una serpiente -muy moderna, ella- que se muerde la cola, hasta que alguien corte y salga con algo nuevo de verdad.
Empezando por no perder todo lo que de valioso se nos ha legado sólo por el hecho de ser antiguo, ni asumiendo lo moderno sólo por serlo. Ni viceversa.

Publicado originalmente el 3 de junio de 2008.

Javier Poole dijo...

Yo no estudio filosofía, así que disculpad si llego a un nivel muy alto de ignorancia... No entiendo muy bien el por qué de ser moderno. Lo moderno en seguida pasa de moda, es efímero, fugaz. Para ser moderno hay que estar en constante cambio. ¿No es lo lógico el que las cosas sean siempre las mismas? No me refiero a cosas materiale sino más bien a las ideas y a las convicciones. si uno quiere ser moderno nunca tendrá unas ideas fijas, luego sus ideas tampoco tendrán gran valor. Chesterton decía que la única herjía que nuestra época no admite es la ortodoxia. Y creo que eso es verdad. Pero, ¿a qué vienen tantas ansias de progreso y de modernización?
De nuevo, puede que este comentario no venga a cuento, o que haya entendido mal el post. Si es así, pues disculpad. Como diría Phillip, "yo ni siquiera soy alumno de 1º de filosofía"

Isabel Grábalos dijo...

Todo lo contrario, tu comentario viene muy a cuento, por que ése es precisamente el quid del asunto. Es esa ansia desmedida de cambio, pero sobre todo, vaya paradoja, de seguir unas nuevas reglas, impuestas por la sociedad para no quedarse atrás, vamos, para no ser un "pringado".
El progreso es muy bueno y necesario para el hombre, pero éste también precisa una base estable para que ese progreso le sirva de algo. Y hace ya mucho que se tambalea.
El valor de las ideas estuvo en alza no hace tanto, pero en la actualidad son intercambiables por una teleserie o un descuento en la tienda de la esquina o la agencia de viajes. Por eso, mientras vivan cómodamente, algo tendrán que hacer para entretenerse, si no es luchar por una ideas, un modo de vida. Pues contradecir.

¡Hace falta un nuevo Mayo del '68!
Con las ideas revisadas.

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